El Banco Central de República Dominicana descartó que el país requiera de un cambio en el modelo de desarrollo económico, como han planteado economistas, otros profesionales y líderes políticos.
Argumenta que el actual “no es excluyente” y en base a este se ha logrado mejoras significativas en los indicadores de pobreza, de empleos, salarios y de espera de vida, por lo cual concluye en que “no necesita ser sustituido”.
En un estudio del Departamento de Programación Monetaria y Estudios Económicos, titulado “Modelo Económico Dominicano: ¿Cambio o Ajustes?”, el Banco Central expone los distintos modelos de desarrollo económico planteado y aplicados en países de América Latina y a nivel mundial.
Cuestiona el estudio, que quienes han sugerido el cambio de modelo económico, lo planteen como “la “panacea” que permitiría resolver los grandes retos para lograr un crecimiento inclusivo de nuestra economía y alcanzar estados más altos de desarrollo.
Al conceptualizar sobre el término “modelo económico” e interpretarlo, los técnicos del Banco Central estiman que quienes hacen el planteamiento no tienen un concepto claro al respecto, y que más bien sugieren un cambio en la Estrategia Nacional de Desarrollo.
Señalan que “según la teoría económica moderna, el término 'modelo' se refiere a una descripción simplificada de la realidad, generalmente basada en expresiones matemáticas que suelen ser comprobables empíricamente”.
Agregan que no obstante, en línea con la economía política tradicional, el término “modelo” describe la forma como se organiza el sistema económico según el grado de participación del Estado, por lo cual precisan que el “modelo” podría ser socialista o centralmente planificado, con el proceso productivo bajo la dirección del Estado o capitalista, basado en la economía de mercado, donde la actividad productiva dependería en su mayor parte de la iniciativa privada.
Puntualizan, a manera precisión, que en la discusión pública frecuentemente se le llama neoliberalismo al capitalismo clásico, donde la participación del Estado en la economía es mínima.
Según su disquisición teórica, existe una tercera acepción del concepto “modelo” de uso cotidiano y es aquella que identifica el término con el conjunto de políticas económicas que implementa un país en el contexto de un sistema económico dado, es decir, con su estrategia de desarrollo.
En su análisis de los diferentes planteamientos, los ténicos oficiales infieren que el “modelo” que se propone cambiar es precisamente este conjunto de políticas que conforman la estrategia económica.
Al enfatizar en el rechazo a lo planteado, afirman que “en el caso de República Dominicana se puede afirmar que la economía opera dentro de un sistema económico mixto, es decir, un esquema con algún grado de participación privada y pública”.

Gráficos con indicadores económicos/Banco Central de República Dominicana.
“En la práctica, el sistema económico dominicano favorece los mecanismos de mercado, con el rol del Estado limitado a temas regulatorios y a la gerencia de empresas en sectores estratégicos en alianza con el sector privado”, expresan en el estudio.
“Dado que casi todas las economías del mundo operan bajo un sistema mixto, reiteramos que lo que se quiere cambiar es el conjunto de políticas que conforman la estrategia de desarrollo y no el sistema económico”, dejaron asentados los técnicos del Banco Central.
Manifiestan que desde la década de 1950, República Dominicana ha implementado distintas estrategias de desarrollo, desde la sustitución de importaciones, basada en la industrialización, a las políticas de mercado y apertura económica.
Recuerdan que debido a choques externos e internos, la economía cayo en una situación de recesión en 1990, con niveles históricos de inflación, a causa de una política fiscal altamente deficitaria, financiada con emisión monetaria, y a nivel externo por el impacto causado en la ecnomía mundial en los precios del petróleo por el conflicto bélico en el Golfo Pérsico.
Refieren que “en medio de esta situación económica difícil, RD decidió adoptar una estrategia de desarrollo que prioriza el mercado y la apertura comercial, que conllevó a la liberación de renglones y mercados que estaban regulados, como los mercados cambiario y financiero, que ha sido desde el entonces el modelo económico dominicano”.
Critican que ese “modelo” ha sido el que “algunos sectores económicos y políticos han pretendido cambiar sin ofrecer una sustentación que justifique esta modificación y sin proponer alternativas viables”.

Gráficos con indicadores económicos/Banco Central de República Dominicana.
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Basados en esas referencias sobre el desarrollo de la economía que los analistas del Banco Central citaron los pilares en que se ha sustentado, como fueron la diversicación económica, el turismo, las zonas francas y las remesas, para concluir en que “La estrategia implementada transformó la economía dominicana, logrando ganancias importantes en crecimiento y generación de empleo, a la vez que se mantuvo la inflación dentro de límites razonables”.
Resaltaron que en resumen, la estrategia pro-mercado con apertura comercial permitió alcanzar y mantener la estabilidad macroeconómica, la cual desde la implementación de las nuevas políticas solo estuvo en juego durante la crisis financiera de 2003-2004.
Sostienen, sin embargo, que como toda estrategia de desarrollo, el llamado modelo económico dominicano necesita ajustes, requiere de la aplicación de políticas complementarias que mejoren las condiciones de vida de la población más vulnerable.