El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este viernes un 0,4 % y cerró en 63,89 dólares el barril, en una nueva oscilación al alza gracias al contexto de optimismo en Wall Street y, sobre todo, a que las restricciones en Venezuela, Irán y Libia llevan a unos inventarios ajustados.
Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en mayo sumaron 31 centavos respecto a la sesión previa.
Los precios del petróleo Texas se elevaron gracias a los recortes involuntarios de suministros desde Venezuela, a las sanciones a Irán y al conflicto en Libia, lo que apoyó las percepciones de un mercado de crudo más ajustado.
Además, los datos económicos chinos aliviaron las preocupaciones sobre la disminución de la demanda de crudo.
El mercado petrolero también siguió al alza en las plazas bursátiles mundiales luego de los resultados positivos de las ganancias corporativas de JP Morgan.
Asimismo, el petróleo de Texas alcanzó esta semana niveles máximos no vistos en los últimos cinco meses, y como reacción a un informe mensual de la Agencia Internacional de Energía (IEA, sus siglas en inglés), que advirtió que de momento la demanda de "oro negro" continua siendo la misma pero que podría verse afectada por una menor expansión de la economía.
El documento de la IEA se publica después de que otro informe de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) mostrara un descenso marcado de la producción el pasado mes de marzo.
Los contratos de gasolina con vencimiento apenas sumaron un centavo, hasta 2,037 dólares el galón, y los de gas natural, con vencimiento el mismo mes, restaron menos de un centavo, hasta 2,66 dólares por cada mil pies cúbicos.