El candidato presidencial Luis Abinader solicitó este viernes al Gobierno comprar los alimentos a productores que no han podido colocar sus víveres, vegetales, pollos, huevos y otros alimentos por el cierre de hoteles, restaurantes y otros lugares de expendio, para ayudar a mitigar la situación de hambre que padecen muchos dominicanos por las dificultades creadas por la pandemia del COVID19 (Coronavirus).
Un comunicado señala que expuso que con tal acción se atienden las necesidades de los más pobres al tiempo que se evita la quiebra de productores que también son afectados por las situaciones generadas por el coronavirus.
Abinader sugirió además de sus estructuras de distribución, las autoridades se apoyen en las iglesias católica y evangélicas y en las juntas de vecinos, donde hay tantos sacerdotes y pastores inspirados en la caridad cristiana y servidores comunitarios que han hecho una misión de vida la ayuda al prójimo.
“Esta es una crisis sanitaria, pero es también una crítica situación económica, en la que muchas familias han dejado de recibir sus ingresos ordinarios, o parte de ellos, y están necesitados del apoyo solidario”, precisó.
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Dijo que precisamente hoy, Viernes Santo, en que se evoca sacrificio de Cristo, es una excelente ocasión para enfatizar en la caridad y la solidaridad con los hermanos que menos pueden, en especial en tiempos tan duros como nos impone a todos el coronavirus.
El economista y líder político hizo las sugerencias el visitar un centro de acopio y distribución desde el que organiza la entrega de más de 200 mil raciones alimenticias a personas necesitadas en las diferentes zonas del país, donde examinó cajas de los contenidos empacados.
Puntualizó que está suministrando ayuda alimenticia con el apoyo de productores agropecuarios, amigos y aportes de su familia, y contando con un ejército de colaboradores que organizan todo el proceso de distribución.
La entrega de raciones siguen un protocolo diseñado por la Dirección de Cultos, a cargo del pastor Dio Astacio, bajo la supervisión y el apoyo de la Dirección General de la Campaña de Abinader en el que se establecen normas para toda la cadena de distribución, con participación de las iglesias evangélica, católica y juntas de vecinos.