El Senado de la República convirtió en ley este miércoles el proyecto sobre prevención, supresión y limitación de ruidos nocivos y molestosos que producen contaminación sonora, y castiga su violación desde tres hasta 30 salarios mínimo del sector público centralizado.
Mediante una nota de prensa, el Senado informó que la iniciativa de la autoría del senador oficialista de Samaná, Prim Pujals Nolasco, establece que los efectos del ruido y sus consecuencias de largo plazo sobre la salud, se están generalizando, por lo que es esencial tomar acciones para limitar y controlar la exposición al ruido ambiental.
Uno de sus artículos establece infracciones a la ley, la producción o emisión de ruidos que superen los límites permitidos establecidos en el texto “normas ambientales para la protección contra ruidos”, emitido por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La ley incluye a colmadones, colmados, tiendas de licores, bares, clubes diurnos y nocturnos y otros tipos de negocios o sitios privados, utilizando para ello bocinas, música estruendosa, plantas eléctricas, y otros implementos.
Asimismo abarca a vehículos de motor en la vía pública, mediante el uso de bocinas o equipos de música o falta de silenciadores en el escape.
Precisa que se aplicará a los violadores en calles, avenidas públicas, áreas residenciales, complejos habitacionales, condominios y en la proximidad de hospitales, colegios, escuelas públicas y privadas e iglesias, mediante el uso de altoparlantes, vehículos disco light y otros instrumentos, utilizados para propaganda comercial, política o religiosa; casas particulares o negocios, por medio de alarmas residenciales, cuyos sonidos se prolonguen por más de unos 60 minutos, así como plantas eléctricas.