El Ministerio de Salud Pública advirtió este jueves de que personas adictas al alcohol y a otras sustancias están abandonando los programas de rehabilitación debido a la situación generada por el coronavirus, lo que podría tener consecuencias negativas.
Esta situación podría estar relacionada al aumento del consumo de bebidas adulteradas como el clerén, que ha causado en las últimas semanas la muerte de 110 personas, según informó ayer el ministro de Salud, Rafael Sánchez Cárdenas, quien señaló que 164 personas se han intoxicado por ingesta de clerén, contaminado por metanol.
A través del Clúster de Alcohol, que coordina la Dirección de Salud Mental, Salud Púbica alertó a los familiares de personas adictas y a los centros de rehabilitación "sobre el peligro de alejarse del tratamiento".
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En un comunicado, dicha cartera señaló que ha recibido informes al respecto "y es algo preocupante porque junto al confinamiento, esto podría tener un fuerte impacto en la salud mental y disparar los casos de fallecimientos por intoxicación".
La información del Ministerio de Salud revela que entre los fallecidos por la ingesta de alcohol adulterado hay un niño de 10 años y cuatro jóvenes que no pasan de los 19 años.
En ese orden, Salud Pública enfatizó en reforzar las medidas preventivas y advirtió sobre el régimen de consecuencias más fuertes contra fabricantes y comerciantes de estas bebidas ilegales y contra padres, madres y tutores que permitan a los menores consumir alcohol de cualquier denominación.