Las psicólogas clínicas Martha Pérez Mencía y Juana Acevedo afirmaron que no existe un manual que indique cómo ser padre o ser un buen hijo, ya que ambos elementos se descubren con el tiempo, en la medida en que surgen comportamientos a actitudes que van marcando a ambas partes.
En el caso de los padres, Martha expresó que en el hogar o la vida familiar surgen aspectos que van siendo los referentes importantes en la vida de los niños, como imágenes que se mantendrán en el tiempo y que serán clave para su desarrollo.
Ambas analizaron la relación de padres e hijos al tratar el tema "Tú no sirves para nada, consecuencias de que el niño no admire a su padre", en el programa Entre Adultos, producido por ZTV en YouTube y la Z101.3 FM por el doctor Héctor Guerrero Heredia y conducido por el psicólogo clínico Eladio Hernández De la Rosa.
Martha explicó que es con el tiempo que son estructuradas una serie de imágenes y situaciones que luego aflorarán cual si hubiera sido planificadas, pero que no son más que producto de ese desarrollo en la convivencia padres-hijos.
Añadió que hay cosas que son importantes y que el niño necesita para su desarrollo, maduración sana e interacción con sus padres y relacionados.
Citó entre esos elementos el amor del padre o la madre hacia los hijos, que afirmó no solo debe ser expresado, sino que éstos lo sientan con sus manifestaciones diarias y en los eventos que van surgiendo o que surjan en el tiempo.
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Precisó que los niños no tienen en su lógica que el padre se vaya de la casa y los deje solos con su madre, pese a que el padre sale a trabajar para ganar el sustento para el sustento de la familia y costear sus necesidades.
Manifestó que los niños tienen su lógica, y ese aspecto no está dentro de ella, en vista de que entiende que la presencia de sus padres debe ser permanente.
Otro elemento de referencia dijo que son los castisgos que reciben los hijos, sobretodo cuando entienden que éstos han sido injustos y no lo asimilan ni los perdonan en el tiempo, muchas veces. También citó los maltratos que dan los padres a las madres y a los hermanos.
Sugirieron a los padres no hablar mentiras a los hijos ni prometer cosas que no podrán cumplir, porque van marcando una cultura de incumplimientos y mentir a los demás.
De su lado, Juana Acevedo refirió que otro aspecto que marca a los hijos es cuando el padre o la madre no están presentes en los momentos más importantes o más difíciles de sus vidas, como una graduación, una fiesta, un evento deportivo o en um momento de diversión o recreación.
Sostuvo que cuando el niño verbaliza expresiones sobre un padre, es porque recuerda maltratos y castigos que lleva hasta su madurez.
Subrayó que todo lo referido produce marcas que llevan al adulto a cuestionar al papá o la madre cuando sean adultos.
Consideraron injusto que un niño odie a su padre porque viajó al extranjero y lo dejara junto a su madre, ya que no entiende el porqué lo hizo, aún fuera para mejoría en las condiciones de vida de la familia.
No obstante, tanto Martha como Juana coincidieron que ese odio actitudes de condena al padre o la madre dependerá de cómo uno de los dos le toque el tema y cómo ofrezcan calificaciones el uno del otro al respecto.
Precisaron que en los tiempos modernos resulta difícil lque el niño se forme una idea de abandono cuando sus padres viajan y tardan tiempo en regresar, ya que el desarrollo de las tecnologías y la internet hoy les permite estar en un contacto periódico o permamente en tiempo real.