El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Yván Lorenzo, solicitó este jueves al presidente Luis Abinader declarar en estado de emergencia a la provincia Sánchez Ramírez, ante la fuerte contaminación que afecta la presa de Hatillo.
Lorenzo expresó preocupación por la salud de cientos de familias residentes en las comunidades cercanas, advirtiendo sobre posibles brotes de enfermedades gastrointestinales y afecciones en la piel, atribuidas —según afirmó— al deterioro de la calidad del agua.
“Eso es sumamente grave lo que está ocurriendo con la contaminación de las aguas de la presa de Hatillo. El brote de enfermedades, sobre todo gastrointestinales y de la piel, es producto de una agua que no está apta para el consumo humano”, manifestó.
El dirigente peledeísta sostuvo que la situación compromete no solo a Sánchez Ramírez, sino también a la región del Bajo Yuna, debido al impacto en la producción agrícola y pecuaria. Señaló que técnicos del PLD han realizado estudios que indican altos niveles de contaminación en el embalse.
Asimismo, advirtió que el uso de agua contaminada podría afectar cultivos como el arroz, así como la ganadería y la pesca en la zona.
Lorenzo ofreció estas declaraciones durante una reunión con dirigentes del PLD en la Casa Presidencial de esa organización política.
Crisis ambiental
La presa de Hatillo enfrenta una situación ambiental crítica, con reportes de proliferación masiva de cianobacterias (Microcystis), presencia de coliformes fecales y metales pesados como níquel y cromo.
Según informes recientes, las lluvias habrían agravado el problema al arrastrar agroquímicos y sedimentos acumulados durante décadas, intensificando la coloración verdosa y los malos olores en el agua.
El legislador insistió en que, ante la magnitud del problema, el Poder Ejecutivo debe declarar el estado de emergencia para intervenir de manera inmediata y proteger la salud de la población.
