El azúcar se puede reemplazar perfectamente a la hora de preparar un bizcochuelo, una masa leudante o galletas. La miel es un sustituto perfecto y bastante más saludable, si bien no se presta para cualquier receta. ¿Por qué es mucho mejor?
– La miel contiene más líquido, lo que permite reducir la cantidad de líquido de la masa aproximadamente un 20 por ciento. Ejemplo: al preparar una masa de waffles, podremos ahorrar leche.
– La miel tiene más fuerza a la hora de endulzar que el azúcar. Debería ser suficiente con incorporar un tercio menos de miel que el azúcar indicado en la receta.
– Otro tema: la miel hace que la tarta o lo que prepares tome un leve tono marrón, con lo cual es mejor bajar la temperatura unos 20 grados y, a cambio, dejar la receta un poco más de tiempo en el horno.
– Para que la masa no quede muy compacta, es bueno calcular más o menos media cucharadita más de polvo para hornear cada 500 gramos de harina.
Eso sí, mejor no utilizar miel para postres como puddings, porque la masa podría ponerse demasiado líquida.