El exjugador de los Tigres del Licey Ronnie Belliard reveló este lunes en Z Deportes emisión nocturna, que cuando llegó a los Tigres del Licey, el presidente del equipo, "Monchín” Pichardo, le dijo que era muy pequeño para jugar pelota.
No obstante a la opinión del presidente del Licey, le puso un sueldo de 400 pesos quincenales a quien se convertiría en uno de los íconos de esa organización, que protagonizó junto a las Águilas una dinastía en la Liga Dominicana de Béisbol.
Belliard mide 5’9 de estatura, siendo uno de los jugadores más pequeños en esa época.
El exjugador sostuvo que Luis Polonia, Luis Castillo, Rafael Furcal y él, abrieron las puertas a otros jugadores de baja estatura para que los scouts crean en ellos.
Ronnie es hijo del inmortal del deporte dominicano Diógenes Belliard, que jugó con la Policía Nacional desde 1963 al 1975 y representó el país en varios eventos internacionales. Posteriormente fue jugador de softbol molinete.
Siendo apenas un niño, Ronnie Belliard acostumbraba a ponerse el uniforme de su padre cuando este llegaba de jugar. Afirma que desde el vientre de su madre ya era pelotero.
Su carrera y dificultades
Ronnie Belliard ha sido de los pocos peloteros dominicanos en insertarse en el béisbol vía draft, pues estudió en los Estados Unidos y fue seleccionado en una octava ronda por los Cerveceros de Milwaukee en 1994.
Posteriormente firmó por 92 mil dólares, lo que el jugador considera "que era mucho cuarto" para ese año.
Los tiempos fueron difíciles para "El Capitán Azul", su carrera en ligas menores fue plagada de lesiones, hasta pensar en dejar el béisbol.
Un día en ligas menores, Belliard recordó que abandonó el equipo y se fue a un parque a llorar, pues las lesiones parecían sacarlo de los campos de juego. Posteriormente al jugador lo enviaron a un circuito de Clase A de Milwaukee, donde tenía poca oportunidad, hasta que se lesionó el tercera base titular.
¿Alguien aquí juega tercera base?, preguntó el dirigente, Belliard levantó su mano sin tener experiencia en esa posición. En ese momento su carrera tomó un segundo aire.
"En esa temporada hice de todo en ligas menores, los jefes fueron a ver quien era ese muchacho que estaba impactando y dando tantos palos. Ellos querían palpar qué era lo que estaba pasando", aseguró. Posteriormente llegó la oportunidad de ser subido a Las Mayores.
Belliard jugó 13 años en Grandes Ligas promediando .273 de por vida y porcentaje de embasarse de .338.