Por: Lucía Leal
El presidente de EE. UU., Donald Trump, dará el próximo martes el que podría ser su último discurso ante la Asamblea General de la ONU, una oportunidad clave para resumir su doctrina nacionalista ante los votantes de los que depende su reelección en noviembre.
Aunque finalmente no lo hará, Trump quería pronunciar en persona su discurso ante el 75 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, en parte para subrayar su idea de que se puede hacer vida normal pese al COVID-19.
"Siento una semi obligación, como presidente de Estados Unidos, de estar en las Naciones Unidas para pronunciar un discurso que será importante", dijo Trump durante una rueda de prensa a mediados de agosto, cuando anunció que intentaría viajar en persona a Nueva York para dar su alocución anual.
Un objetivo frustrado
La Casa Blanca anunció el jueves que Trump finalmente no dará en persona su discurso, algo que le habría convertido en la excepción a la regla que siguen el resto de líderes, con sus videos pregrabados.
Ese contraste habría sido, "irónicamente", un "símbolo apropiado de lo que han sido sus cuatro años en el poder", según Stewart Patrick, experto en la ONU y la política exterior de EE. UU.
"En la era de 'Estados Unidos primero', son menos los países que están siguiendo el liderazgo de un Estados Unidos, que le ha dado la espalda al mundo", opinó en declaraciones a EFE el analista que trabaja en el Council on Foreign Relations, en Washington.
Cuando Trump dé su discurso, quedará menos de un mes y medio para las elecciones del tres de noviembre, en las que se juega un segundo mandato, y los expertos consultados por EFE coinciden en que su audiencia prioritaria serán los votantes en Estados Unidos, y no los diplomáticos de la ONU.
"Lo único que le importa ahora mismo al presidente es evitar el repudio de los votantes estadounidenses" en las urnas, subrayó Patrick.
La audiencia: los votantes en EE. UU.
Su plan frustrado de pronunciar el discurso en persona también tenía que ver con su voluntad de mantener el mayor sentido posible de normalidad, "para que los votantes estadounidenses piensen que las cosas no están tan mal por la pandemia", opinó Jordan Tama, profesor de política exterior de EE. UU. en la American University.
Según Patrick, Trump insistirá en su discurso en los "temas relacionados con la soberanía, que son pura carne roja para su base" de votantes.
El año pasado, el mandatario proclamó ante la Asamblea General que el futuro "no pertenece a los globalistas", sino a los "patriotas", y es probable que utilice su intervención de este año para defender el aislacionismo que ha demostrado desde que llegó al poder en enero de 2017.