
La experta en seguridad ciudadana y asesora de la comisión de reforma de la Policía Nacional, Carolina Ramírez I Foto: Yohan Castillo.
La especialista en seguridad nacional Carolina Ramírez tildó de “absurdo” la propuesta que se ha estado discutiendo en las redes sociales y la opinión pública, acerca de que los miembros de la Policía Nacional entreguen las armas de fuego al culminar su servicio, porque la normativa de la República Dominicana no contempla esa disposición.
“Si le exigiésemos eso a la Policía, entonces veríamos si tenemos que exigírsela a los diputados cuando no estén en sesión, a los jueces cuando no estén prestando servicios, a los fiscales, ministros … todo el personal civil que tiene también licencias oficiales asignadas”, argumentó.
Agregó que en el caso de la Policía tendría menos sentido, porque se supone que es el que está en combate más cercano con la delincuencia, además de que muchos de los agentes viven en los barrios más desprotegidos del país.
Durante una entrevista en El Gobierno de la Tarde, reiteró que la ley no prohíbe que un policía porte su arma aun cuando no está en servicio.
La propuesta ha surgido a raíz de que un cabo de la Policía mató de un disparo en la cabeza a la arquitecta Leslie Rosado cuando se encontraba fuera de servicio.
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Sobre la reforma policial
Carolina Ramírez, quien colaborará como consultora de la comisión para la reforma policial, precisó que, pese a que el decreto establecía un año para presentar los resultados de la mesa de trabajo, posiblemente a final de noviembre próximo se entregue la propuesta al presidente de la República.
Recordó que el proceso de transformación policial apenas se está sentando las bases, porque a partir de esa propuesta y cuando se establezca lo que costaría implementarla, es cuando arranca el trabajo.
En relación a su experiencia en el proceso de levantamiento, narró que la “sensación ha sido agridulce”, porque descubrió que la mayoría procedimientos y reglamentos estaban listos, y que solo había que someterlos al Consejo Superior Policial; y, por otro lado, la resistencia en algunos sectores, incluso dentro de los niveles medios de la estructura de la Policía.
Atribuyó esa resistencia de los “niveles medios” a una cultura institucional, a la que no le interesa que el proceso de reforma avance, por lo que podría terminar, tal vez, torpedeando el proceso.
La especialista en seguridad se quejó de que la propuesta de presupuesto del 2022 no aumentó el porcentaje en el área de capacitación y entrenamiento de los miembros de la Policía Nacional.
“Necesitamos una nueva Policía, pero para eso hay que hacer un pacto social que implique mejorar las condiciones laborales de la Policía… a la Policía está yendo el que no tiene posibilidad de conseguir un empleo en ninguna otra área”, expresó.