La entidad Aldeas Infantiles SOS llamó la atención del Estado, la familia y la sociedad ante el auge de los abusos sexuales y homicidios contra menores de edad que actualmente experimenta el país, que atribuye al descuido de parte de los actores responsables de protegerles y garantizar sus derechos.
La organización, que trabaja con niños y adolescentes, mostró preocupación por el más reciente caso ocurrido en el país, en el cual la niña de nueve años de nombre Liz Marie fue abusada sexualmente y posteriormente asesinada en el sector La Isabelita de Santo Domingo Este por un vecino de la comunidad,
En una declaración escrita, lamenta que el cadáver de la menor no haya sido rescatado aún de las aguas del mar Caribe, donde dijo el homicida que la lanzó desde los acantilados próximos a la avenida España.
Expresa la entidad que se trata de una modalidad más siniestra de violencia contra la niñez, que combina la comisión de violación y abuso sexual de manera sistemática, concluyendo con el arrebato de la vida de niños y niñas por parte de abusadores que, en la mayoría de los casos, son familiares y personas cercanas.
Señala que la sociedad dominicana se encuentra frente a un fenómeno que viene cobrando fuerza en las familias, las comunidades y los entornos primarios de los niños y las niñas, sin que los actores legalmente obligados con la protección de la niñez jueguen el rol que la Constitución y las leyes le reservan en la protección integral de la infancia.
Refiere que según los últimos datos disponibles 8 de cada 10 casos de abusos sexuales son cometidos contra menores de edad, al igual que el 19 % de los casos de abuso sexual estudiados por el Instituto de Sexualidad Humana de UASD en el 2014 eran incesto.
“El caso Liz Maria desnuda la triste realidad que vive la niñez dominicana, en la cual tanto el Estado y la familia como las comunidades asumen una actitud pasiva frente al abuso sexual, pero cuando se produce la muerte, reaccionan con indignación, obviando el hecho fundamental que ha originado la pérdida, que es el abuso sexual. Si contáramos con entornos protectores y si aplicáramos mecanismos preventivos, probablemente, hoy no estuviéramos llorando de manera indignada esa y otras muertes", expresó la organización.