Los teléfonos móviles de pospago volvieron a sonar este lunes en la Cachemira india, algo menos de un tercio del total de las conexiones móviles en una región donde desde hace más de dos meses las autoridades impusieron un bloqueo sin precedentes tras acabar con su limitada autonomía.
La restauración de los servicios de telecomunicaciones, aunque no de Internet, llega después de que las autoridades locales anunciasen la medida el sábado para devolver de forma gradual a la Cachemira india al statu quo anterior.
"Solo el 30 % de los clientes de teléfonos móviles utilizan servicios de pospago, mientras que la mayoría utiliza otros servicios de prepago", dijo a Efe una fuente de la compañía estatal de telecomunicaciones Bharat Sanchar Nigam Limited (BSNL), que pidió el anonimato.
La situación es similar en las compañías privadas de telefonía, según pudo averiguar Efe.
Un superintendente de Policía de la sala de control de Srinagar, la capital de verano de la Cachemira india, afirmó a Efe bajo condición de anonimato que las redes telefónicas serán restauradas completamente cuando la situación mejore.
"La situación está siendo revisada regularmente, y cualquier decisión sobre los servicios móviles de prepago e Internet será tomada cuando mejore", dijo.
La decisión de las autoridades ha sido recibida con largas colas frente a las tiendas de telefonía, donde los residentes buscan comprar tarjetas SIM de pospago, y cierto alivio entre la población cachemir.
"Recibí una llamada de mi hijo, Sonu, pocos minutos después de que los servicios móviles fuesen restaurados", dijo a Efe Mahjabeen, una mujer de mediana edad residente en Srinagar.
Feliz de poder volver a hablar con su hijo universitario, residente en Delhi, Mahjabeen explicó que se había visto obligada a esperar durante largos periodos de tiempo en una estación telefónica pública desde que el Gobierno indio acabó con la semiautonomía de la región el pasado 5 de agosto.
"Ahora puedo hablar con él cuando quiera", confió.
Aparte del bloqueo a las telecomunicaciones, las autoridades impusieron restricciones a los derechos de reunión y de libre circulación.
Un número desconocido de políticos, activistas, empresarios y ciudadanos de a pie fueron también detenidos, entre ellos Omar Abdullah y Mebooba Mufti, los antiguos jefes de gobierno de la única región de mayoría musulmana de la India.
Shabir Ahmad, un empresario local de Srinagar, juzgó a Efe que la restauración del 30 % de las conexiones telefónicas no da para muchas celebraciones frente a la actuación de las autoridades indias.
"Todo esto son medidas cosméticas y no aportarán resultados a largo plazo, aunque la gente va a obtener algo de alivio", opinó.
En Srinagar, donde según fuentes de compañías telefónicas se concentra la mayoría de los usuarios de teléfonos de pospago, sus habitantes se afanaban en hacer y contestar llamadas -poco importa si a pie o tras el volante-.
"Todo el mundo está recibiendo llamadas después de mucho tiempo, así que no podemos parar y actuar contra todo el mundo que está conduciendo", dijo a Efe un policía de tráfico en una zona muy frecuentada, que pidió el anonimato.