Estados Unidos impuso sanciones no especificadas contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, extendiéndose también a su esposa e hijo, así como al ministro del Interior, Armando Alberto Benedetti. Todos ellos fueron incluidos en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), lo que bloquea sus activos y propiedades en Estados Unidos y prohíbe cualquier transacción financiera con ellos.
Las sanciones ocurren tras dos ataques de la Marina estadounidense contra buques en la costa pacífica de Sudamérica, sumados a operaciones previas en el mar Caribe, que totalizan 10 acciones y 43 muertos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia ya había rechazado las “amenazas directas” de Trump, quien acusó a Petro de ser “un líder del narcotráfico”. Además, este mes de septiembre, la Casa Blanca dejó de considerar a Colombia como aliado en la lucha contra las drogas, suspendiendo la ayuda financiera que se mantenía desde hace 30 años.
El presidente Petro respondió este viernes señalando que “el mar Caribe no tiene nada que ver con el comercio de fentanilo” y acusó a Trump de buscar intereses petroleros en Venezuela y Guyana. Además, aseguró que muchos de los muertos en los ataques estadounidenses son pescadores, y que existen personas desaparecidas tras las operaciones.
Petro denunció la violación de la soberanía colombiana y el asesinato de civiles, e invitó a Trump a viajar al país sudamericano para “ver cómo es que se incauta de cocaína sin matar gente”, tras una operación realizada en la selva alrededor del río Mataje, que discurre entre Colombia y Ecuador.
