El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una proclamación que amplía y endurece las restricciones para el ingreso de ciudadanos extranjeros al país, informó la Casa Blanca.
La nueva medida impone prohibiciones totales de entrada a nacionales de Burkina Faso, Malí, Níger, Sudán del Sur y Siria, que se suman a una lista previa de 12 países ya afectados por restricciones similares. Asimismo, se estableció una prohibición completa para personas que porten documentos de viaje emitidos por la Autoridad Palestina.
De acuerdo con la Casa Blanca, la decisión responde a preocupaciones de seguridad nacional y a la falta de mecanismos adecuados de verificación de identidad y antecedentes en los países incluidos. En el caso de Siria, el gobierno estadounidense señaló que, pese a la cooperación bilateral en materia de seguridad, el país aún carece de una autoridad central confiable para la emisión de pasaportes y documentos civiles, así como de sistemas eficaces de control y evaluación de viajeros.
- Lee también: Trump atribuye muerte de Rob Reiner a su “obsesión” antitrumpista y genera ola de críticas
La inclusión de Siria se produce pocos días después de un ataque en ese país en el que murieron tres ciudadanos estadounidenses —dos soldados y un intérprete civil—, hecho que Washington atribuyó al grupo Estado Islámico. La decisión resulta particularmente llamativa debido a que Trump recibió recientemente en la Casa Blanca al presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
Además de las prohibiciones totales, la proclamación establece restricciones parciales para ciudadanos de otros 15 países: Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Costa de Marfil, Dominica, Gabón, Gambia, Malaui, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Tonga, Zambia y Zimbabue.
La ampliación de la lista da continuidad a un anuncio realizado el pasado 5 de diciembre por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien había adelantado la intención de aumentar el número de países sujetos a vetos migratorios.
En el documento oficial, la Casa Blanca justificó las restricciones al señalar que son necesarias para impedir el ingreso de personas sobre las cuales Estados Unidos no dispone de información suficiente para evaluar los riesgos que podrían representar. “Es deber del presidente actuar para garantizar que quienes buscan entrar al país no constituyan una amenaza para el pueblo estadounidense”, indica la proclamación.
La medida se enmarca en un endurecimiento de la política migratoria tras el tiroteo ocurrido el 26 de noviembre en Washington DC, en el que resultaron heridos dos miembros de la Guardia Nacional. El principal sospechoso es un ciudadano afgano que había trabajado con una unidad vinculada a la CIA en Afganistán y que fue admitido en Estados Unidos tras la retirada militar de 2021, obteniendo asilo este año luego de un proceso de evaluación.
