Un juez del Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) negó hoy un pedido para prohibir que Luiz Inácio Lula da Silva figure en las encuestas para las elecciones presidenciales de octubre, en las que el ex jefe de Estado es claro favorito pese a estar preso.
El juez del TSE Tarcisio Vieira rechazó el pedido argumentando que éste había sido presentando "en el momento inadecuado", ya que el plazo para reclamar contra la presencia de candidatos en los sondeos venció en marzo, según reportó la estatal Agencia Brasil.
El reclamo había sido presentado la semana pasada por el Instituto Democracia y Libertad (IDL), cercano a círculos conservadores, que alegaba que la presencia de Lula en los sondeos introduce "una información falsa" para el electorado, ya que el presidente está preso por corrupción.
"Las encuestas que incluyen a Lula contribuyen a la desinformación (…), reproduciendo una especie de 'fake news' (noticias falsas)", señaló IDL al presentar la demanda.
El drama en torno a Lula, ícono de la izquierda brasileña y que purga desde abril una condena a 12 años de cárcel por corrupción, rodea desde hace meses de incertidumbre a las elecciones del 7 de octubre.
El ex jefe de Estado (2003-2010) es claro favorito para los comicios, con hasta el 39 por ciento de los apoyos, pese a los cargos de corrupción. Sobre todo las clases más pobres siguen apoyando a Lula debido al éxito de los programas sociales que impulsó durante sus dos Gobiernos.
El ex presidente fue condenado en enero en segunda instancia en el marco de la megacausa sobre corrupción política "Lava Jato" ("Lavado de autos").
El Partido de los Trabajadores (PT) inscribió la candidatura de Lula hace dos semanas, pese a que una ley le prohíbe en teoría ser candidato por su condena penal en segunda instancia.
El TSE debe pronunciarse en los próximos días sobre la candidatura de Lula. Se espera que la corte saque de la carrera electoral al ex mandatario.
La exclusión de Lula aumentará previsiblemente el clima de incertidumbre en torno a la elección, en medio de una grave crisis institucional por los numerosos escándalos de corrupción de "Lava Jato" y justo cuando el gigante sudamericano empieza a salir de la recesión.