Pandemia Teletrabajo

Trabajo y pareja bajo un mismo techo

miércoles 13 mayo , 2020

Creado por:

Ángel Bello

Si bien es cierto que, tradicionalmente, el trabajo ha interferido en las relaciones de pareja (y viceversa), en estos tiempos de confinamiento  por el COVID-19, esta realidad amenaza con presentarse de manera más contundente, ya que muchos han tenido que cobijar sus labores bajo el techo familiar y cumplir desde allí con sus responsabilidades al tiempo que tratan de satisfacer las demandas que conllevan sus relaciones sentimentales.

Los conflictos en la pareja debido al trabajo tienen muchas vertientes. Entre las más frecuentes figuran las quejas de una de las partes respecto al poco tiempo que entiende la otra le dedica. La situación tiende a complicarse con el teletrabajo, el cual presenta el riesgo de absorber más tiempo. 

Este exceso de trabajo no solo genera en la persona ansiedad y frustración ante la imposibilidad de cumplir con todas las obligaciones, sino que también tiene un fuerte impacto en el entorno familiar y, particularmente, en las relaciones conyugales, ya que la pareja puede desplazar esa carga de ira y enojo a sus seres queridos, produciéndose tensiones y conflictos que podrían traducirse hasta en actos de violencia.

En el caso de que ambos trabajen, es común ver transcurrir sus respectivas jornadas separados en la misma vivienda, concentrados en sus respectivos asuntos. Pero cuando es solo uno el que se encuentra inmerso en labores productivas, entonces el mismo se aísla para evitar las interferencias, mientras el otro permanece ocioso. La situación se torna mucho más delicada cuando el cónyuge ocioso manifiesta hostilidad por el tipo de trabajo que desempeña su consorte.

Las rutinas se van debilitando, puesto que la crisis económica obliga a priorizar los esfuerzos en la productividad y la supervivencia. De esta manera, ciertos rituales como desayunar juntos, ver la televisión, tomar el café o incluso hacer el amor, se hacen cada vez menos frecuentes o de menor calidad.

Para mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida en pareja es necesario valorar en su justa dimensión la importancia de ambas facetas y evitar que un rol interfiera con el otro.

Para lograr esto, hay que planificar juntos, estableciendo una agenda diaria y vigilar celosamente su cumplimiento. Es necesario que se establezcan límites a las presiones que imponen los jefes y los compañeros de trabajo, con asertividad y firmeza. De ser necesario, desconectarse y permanecer offline mientras se dedica tiempo a la pareja constituye una estrategia no solo muy efectiva, sino que será muy apreciada por ese ser amado con quien se comparte el mismo techo.

Asimismo, es imperativo un diálogo franco y transparente con la pareja, a los fines de recabar de ella la comprensión de la trascendencia que reviste el tiempo que se dedica al trabajo y la utilidad que éste representa para el presente y el futuro de la familia. 

Es saludable ponerse de acuerdo y establecer una línea de cooperación y consulta, y tomando decisiones en común acuerdo, al tiempo que se asume el compromiso de respetar los espacios de cada uno.

El desafío de mantener a salvo la relación en medio de la tormenta mediante la adaptación y el aprendizaje, debe ser un compromiso y un nuevo juramento de permanecer juntos para siempre, hasta que la muerte los separe, no el trabajo.

Ángel Bello

Psicólogo y consultor en Capacitación. Maestría en Gerencia y Productividad. Profesor de la Universidad Católica Santo Domingo.

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