El presidente Luis Abinader encabezó este miércoles la juramentación del Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria, una iniciativa que busca fortalecer las políticas, programas y acciones orientadas a la atención integral de la salud mental de las personas privadas de libertad, del personal penitenciario y de sus familiares.
La comisión quedó integrada por Sandra Margarita Fernández Cedeño, quien la presidirá junto a Roberto José Santana; Julio Ravelo Astacio; Marisol Taveras Ulerio; Nubia Lluberes; Thomas Alberto Ramírez Mañón; Alberto Ramírez Cabral; Jaime Yorquis Francisco Rodríguez; Silvana Miguelina Gálvez Rincón; Elizardo Antonio Medina; Fernando Inan Cruz Hernández; Yanis Maritza Mejía Jiménez; Miguel Lora Ciradin y Sandra Margarita Fernández Cedeño.
Durante el acto, el presidente Abinader agradeció a los integrantes del Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria por asumir el compromiso de trabajar en favor de las personas privadas de libertad con trastornos de salud mental, como parte de los esfuerzos para humanizar las cárceles y fortalecer la reforma penitenciaria que impulsa el Gobierno.
El mandatario recordó que hace algunos meses el Gobierno lanzó la Política Nacional de Salud Mental, iniciativa que ya ha permitido la habilitación de 105 camas especializadas en distintos hospitales del país.
Asimismo, informó sobre la construcción de centros psicosociales en las provincias La Altagracia y Espaillat, la ampliación del centro ubicado en Pedro Brand conocido como kilómetro 28 y los avances en la planificación del futuro Instituto de Neurociencias que será desarrollado en la Ciudad Sanitaria.
En su intervención el jefe de Estado resaltó la importancia de la puesta en marcha del proyecto de salud mental penitenciaria, el cual dijo, contará con el acompañamiento del Comité Nacional Interinstitucional para fortalecer las acciones del Estado en esta materia.
“Con este acto de hoy, como dije anteriormente, damos un nuevo paso en esta reforma penitenciaria que llevamos adelante cumpliendo todos los compromisos al respecto”, expresó Abinader.
Asimismo, afirmó que la República Dominicana es de los primeros países en establecer una estructura integrada para atender los problemas severos de salud mental dentro de las prisiones.
En ese sentido, anunció la apertura de tres centros penitenciarios especializados en salud mental, ubicados en Azua, La Vega y San Pedro de Macorís, los cuales comenzarán a operar este viernes.
De igual manera, destacó el apoyo brindado por la delegación puertorriqueña y reconoció de manera especial a la doctora Nubia Lluveres, profesional vinculada a la Universidad de Texas, por su colaboración en la implementación de esta estrategia.
Abinader afirmó que el proyecto contribuirá no solo a salvar vidas dentro de la población penitenciaria, sino también a fortalecer la seguridad ciudadana, prevenir situaciones de violencia y garantizar un trato más humano a las personas privadas de libertad. “El objetivo es convertir nuestras cárceles en verdaderos centros de rehabilitación y reintegración a la sociedad”.
Fortalecimiento de las políticas de salud mental
De su lado, el director general de la Oficina Nacional de Apoyo a las Reformas Penitenciarias y de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, resaltó el interés permanente del presidente Luis Abinader por el fortalecimiento de las políticas de salud mental y afirmó que esta ha sido una de las preocupaciones constantes del mandatario desde el inicio de su gestión.
Santana señaló que el jefe de Estado ha dado seguimiento directo a los desafíos que enfrenta el país en materia de salud mental, consciente de las consecuencias sociales y humanas que implica descuidar este tema.
Además, sostuvo que la creación del Comité Dominicano de Salud Mental Penitenciaria es resultado de ese compromiso y de los avances alcanzados en el proceso de reforma penitenciaria que impulsa el Gobierno.
Explicó que la iniciativa también surge a partir de experiencias exitosas observadas en Puerto Rico, donde las universidades participan activamente en los programas de salud mental dirigidos a la población privada de libertad. Indicó que representantes de varias universidades dominicanas visitaron ese territorio para conocer de cerca el modelo y adaptarlo a la realidad nacional.
Un compromiso con la dignidad humana
En tanto, la presidenta pro tempore del Comité de Salud Mental y Cooperación Penitenciaria, Sandra Fernández, afirmó que la creación de este organismo representa un compromiso con la dignidad humana, la rehabilitación y el fortalecimiento de las políticas de salud mental dentro del sistema penitenciario dominicano.
Fernández destacó que el Estado dominicano envía una señal clara sobre la importancia de incorporar la salud mental como un componente esencial de las políticas correccionales y de rehabilitación.
En ese sentido, agradeció el respaldo del presidente Abinader a esta iniciativa y expresó su confianza en que el trabajo conjunto de las instituciones participantes permitirá convertir al comité en un referente regional, sustentado en la ciencia, la academia, la cooperación y la humanización de los servicios penitenciarios. “Señor presidente, agradecemos profundamente su visión y su respaldo al oficializar este comité, contando con este respaldo haremos de este comité un referente regional”.
Asimismo, explicó que las instituciones que conforman el comité trabajarán de manera conjunta para transformar los servicios de salud mental en los centros penitenciarios, mediante la modernización de los procesos asistenciales, la implementación de herramientas tecnológicas y el fortalecimiento de la atención clínica especializada.
Fernández indicó que uno de los objetivos es desarrollar un expediente clínico digital integrado que permita generar estadísticas confiables, dar seguimiento a los pacientes y facilitar intervenciones medibles y sustentadas en evidencia científica.
De igual manera, destacó que los esfuerzos del comité no estarán dirigidos únicamente a la población privada de libertad, sino también al personal penitenciario, reconociendo la carga emocional y los desafíos que enfrentan quienes trabajan diariamente en los centros de corrección y rehabilitación.
