Datos del rover Curiosity de la Nasa han revelado dos conjuntos de antiguas ondulaciones de olas en Marte, firmas de cuerpos de agua secos durante mucho tiempo preservados en el registro de rocas.
Las ondulaciones de olas son pequeñas ondulaciones en las orillas arenosas de los lechos de los lagos, creadas cuando el agua impulsada por el viento se mueve de un lado a otro. Los dos conjuntos de ondulaciones indican la presencia anterior de agua poco profunda que estaba abierta al aire marciano, no cubierta por hielo como requerirían algunos modelos climáticos.
Según los expertos, estos son uno de los indicadores más claros de una antigua masa de agua estancada que puede proporcionar el registro geológico. El equipo, liderado por Caltech, estima que las ondulaciones se formaron hace unos 3.700 millones de años, lo que indica que la atmósfera y el clima marcianos deben haber sido lo suficientemente cálidos y densos como para soportar agua líquida abierta al aire en ese momento.
«La forma de las ondulaciones sólo podría haberse formado bajo agua expuesta a la atmósfera y bajo la acción del viento», afirma en un comunicado la investigadora postdoctoral Claire Mondro, primera autora del estudio publicado en la revista Science Advances.
De igual manera, la experta detalla que la existencia de agua en estado líquido revelaría que habría más posibilidades de la existencia de vida en el pasado. «Ampliar el período de tiempo en el que el agua líquida estuvo presente amplía las posibilidades de habitabilidad microbiana más adelante en la historia de Marte», afirma Mondro.
Las ondulaciones fueron descubiertas en 2022 por el rover Curiosity de la NASA mientras atravesaba la región del cráter Gale de Marte. De hecho, uno de los conjuntos, encontrado cerca en la franja rocosa Amapari Marker Band, sugiere la presencia de un lago con hasta dos metros de agua. Los dos conjuntos de ondulaciones sugieren que las condiciones atmosféricas para su formación ocurrieron en múltiples puntos en el tiempo y no en el mismo espacio temporal.