El vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo, expresó este viernes que los serios problemas de seguridad nacional y ciudadana son provocados por la falta de voluntad y coraje de los poderes públicos para combatir seriamente la criminalidad.
Castillo indicó que tanto la criminalidad organizada y la común, unas veces se expresa como complicidad y otras como irresponsabilidad por miedo o incapacidad.
El exministro y exlegislador explicó que esa preocupante situación guarda relación a su vez con la fuerte y creciente penetración del crimen en las instituciones del Estado, la economía y la sociedad
Advirtió sobre los impactos que en el país tendrá previsiblemente la fuerte expansión del crimen en el Caribe insular por la política seguridad fronteriza de Estados Unidos con México.
“Los responsables de los poderes públicos, en especial el presidente Medina, deben reflexionar, rectificar y superar, en lo que le resta de su mandato, los desaciertos y fallas que han venido acumulándose por largo tiempo en esta materia, esencial para la preservación de la seguridad ciudadana y el orden público. ¿Cómo es posible que el Presidente Medina diga que no hay política de reinserción de los deportados, cuando la verdad es que en el Congreso se rechazó el proyecto de Ley de Libertad Vigilada que propusimos desde la FNP para esos fines?”, explicó Castillo.
Castillo enumeró un conjunto de programas y acciones que fueron propuestos y debieron adoptarse con energía y valor hace tiempo, pero en cambio han sido bloqueados o distorsionados por distintos motivos por la acción encubierta de fuerzas poderosas.
“No se ha creado el Consejo de Seguridad y Defensa previsto en la Constitución, ni se han bloqueado las señales de celulares desde las cárceles, que son hoy por hoy centro de mando y control del crimen. Tampoco se han constituido los tribunales especiales de alcance nacional para la criminalidad compleja y de alta peligrosidad, ni se ha modificado el código procesal penal para cerrar las brechas que a todas luces favorecen a los criminales. Hace tiempo que muchos venimos abogando por esto, y la verdad es que no se ha querido actuar”, puntualizó Pelegrín.
Pelegrín Castillo recordó que el Senado no se atrevió a aprobar la ley de interceptación aérea y marítima para recuperar el control de esos espacios, y declarar el ejercicio de la legítima defensa frente a la intensa incursión ilícita de aviones y lanchas autorizando su derribo y hundimiento, al tiempo que sigue bloqueada la entrada en vigencia del programa de radares de gran alcance y tecnología avanzada israelí.
“Con la creciente vulnerabilidad de la frontera terrestre con Haití, que constituye la estructura de corrupción transnacional más compleja y peligrosa, por la que transitan armas, drogas, mafias, vehículos robados, dinero sucio, no es verdad que tendremos seguridad nacional y ciudadana. El asalto y robo que sufrió la Defensora del Pueblo es más que elocuente”, enfatizó Castillo