El pediatra neonatólogo y escritor de cuentos infantiles Juan Carlos Toral recomienda a los padres que comiencen a leerle a sus hijos a partir de los seis meses, pues indicó que la lectura es una parte importante en el desarrollo del niño y en el desarrollo de un país.
El especialista aconseja a los padres tomar 15 minutos de su tiempo todos los días y leerle su bebé ya que esto aumenta el vocabulario de los infantes, aumenta el que puedan discernir las cosas y mejora su salud.
Toral afirma que el pediatra es una de las figuras más importante de la familia, que así como le dice a los padres qué medicamento deben tomar los niños, de igual forma debe empoderarse y decirles que inicien a leerle a los bebés en voz alta.
Indica, durante su intervención en La Receta Médica, que se sabe que leer es bueno, pero que va más allá de eso, pues citó un estudio de pediatría que decía que leyendo los países salen de la pobreza.
El médico ha publicado los libros Ser niño es…, Adela ya sabe volar, Un laberinto en el armario. Y para médicos y pediatras los libros Enfermedad respiratoria del recién nacido y ventilación mecánica, Errores innatos del metabolismo con presentación neonatal, Cómo reanimar un recién nacido y Qué hacer luego de la reanimación.
La Academia Americana de Pediatría (AAP, en inglés) emite una declaración en 2014 en la que recomienda la lectura en el hogar porque a los niños a los que se les lee, en especial antes de entrar a la escuela, experimenta relaciones más fuertes entre padres e hijos, pero además, aprenden valiosas habilidades de lenguajes y alfabetización.
Luego en 2015, el estudio titulado Home Reading Environment and Brain Activation in Preschool Children Listening to Stories los autores analizaron a niños de 3 a 5 años por primera vez para examinar la relación entre la lectura compartida entre padres e hijos y la actividad cerebral.
Las conclusiones mostraron una fuerte y positiva asociación de un hogar que fomenta la lectura (que involucra el acceso a libros, la frecuencia de lectura y la variedad de libros leídos) y la activación cerebral durante la escucha de historias.
Los niños de hogares donde se estimula la lectura tenían una mayor actividad en las áreas cerebrales que respaldan la comprensión narrativa y las imágenes visuales, que son importantes tanto para el lenguaje como para la lectura.
Estos hallazgos reforzaron las recomendaciones de alfabetización de AAP, específicamente, la afirmación de que la lectura ejerce un efecto positivo sobre el cerebro en desarrollo.
La AAP en su revista en la web Healthy Children explica que los niños de 6 a 8 meses pueden:
- Asir un libro y dar golpecitos sobre las imágenes.
- Llevarse un libro a la boca.
- Copiar algunos de los sonidos que usted hace y los gestos que ve en su rostro.
- Prestar atención a un libro durante algunos minutos a la vez.
Y los padres pueden:
- Buscar un lugar tranquilo y cómodo para compartir un libro.
- Nombrar y señalar las imágenes en las que su hijo muestra interés.
- Ayudar a su bebé a pasar las páginas.
- Simular las imágenes utilizando su rostro, sus manos y su voz.
- Disfrutar del juego de imitar a su bebé cuando juegua con los libros.