El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, dirigió un mensaje al pueblo dominicano en el que llamó a vivir este tiempo desde el servicio, la solidaridad y el rescate de los valores fundamentales de la nación.
En su reflexión, el prelado advirtió sobre los peligros de una sociedad guiada por intereses mezquinos y por el culto al dinero, señalando que cuando se pierde la integridad y la honestidad, “la conciencia nacional se va consumiendo como un cáncer” y la admiración del pueblo se transforma en decepción colectiva. En ese sentido, subrayó la necesidad de preservar los valores fundacionales que dieron origen a la República Dominicana y que están simbolizados en la enseña tricolor bajo el lema “Dios, Patria y Libertad”.
Castro Marte exhortó a los dominicanos a rescatar la Patria concebida por Juan Pablo Duarte y a restaurar la República defendida por Gregorio Luperón, recordando una frase del padre de la patria: “Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria”.
Desde una perspectiva teológica, el obispo explicó que la Navidad representa la encarnación del hijo de Dios, un acto de amor mediante el cual Dios se humaniza en la persona de Jesucristo, excepto en el pecado. Indicó que esta encarnación debe comprenderse, primero, como una experiencia interior que nace en la conciencia; y segundo, como un compromiso social que se traduce en esperanza, reconciliación y fraternidad.
Finalmente, monseñor Castro Marte afirmó que la Navidad es creer en la encarnación de Cristo, en la posibilidad de un mundo renovado y redimido, y en la identidad del pueblo dominicano como una nación de fe cristiana profunda. “La Navidad es Jesús, María y José”, concluyó, invitando a las familias a vivir estas fechas con espiritualidad, responsabilidad y amor al prójimo.
