El emperador Naruhito de Japón cumplió con el tradicional saludo imperial a su pueblo desde un balcón y deseó a los presentes un "pacífico y buen año", un acto en el que participó por primera vez desde que asumió el Trono del Crisantemo.
El pasado 1 de mayo Naruhito, de 59 años, sucedió a su padre, el ahora emperador emérito Akihito, de 86, quien en 2016 anunció su intención de abdicar del trono, al que llegó en 1989, por razones de salud y su edad avanzada.
Es tradición que en estas fechas el emperador salude a su pueblo desde uno de los balcones del palacio imperial y pronuncie unas breves palabras expresando sus buenos deseos en el comienzo del año.
"Espero que este año sea pacífico y bueno y sin desastres naturales", afirmó Naruhito. "Al comienzo del año, expreso mi deseo en favor de la felicidad del pueblo de nuestro país y del resto del mundo", agregó.
Naruhito cumplió con el saludo acompañado de la emperatriz Masako y de los emperadores eméritos, Akihito y Michiko. Estos últimos acompañaron a Naruhito y Masako sólo en los tres saludos matutinos, no en los dos vespertinos.
Según datos de la Agencia Imperial, un total de 68.000 personas estuvieron presentes hoy en los jardines del palacio para recibir el saludo imperial.
En el último saludo de Akihito a su pueblo por el comienzo del año, el 2 de enero de 2019, asistieron unas 154.000 personas en total en las distintas ocasiones en las que el entonces emperador apareció en el balcón acompañado por la emperatriz Michiko.