La canciller alemana, Angela Merkel, defendió hoy durante una visita a Burkina Faso la postura restrictiva del Gobierno germano respecto al suministro de armas a regiones en crisis tales como la zona del Sahel en África Occidental.
El Gobierno de Alemania se enfrenta a la difícil situación de que los terroristas podrían hacerse con el control de armas que se suministran a países como Burkina Faso precisamente para combatir el terrorismo, señaló Merkel durante una visita a la universidad Ouaga I en Uagadugú.
Al mismo tiempo, las fuerzas militares de los Estados democráticos no pueden estar peor equipadas que los terroristas y milicias que operan en esos países, agregó la mandataria alemana.
Es necesario "ser restrictivos con las entregas de armas pero permitir que sus ejércitos estén bien equipados", comentó durante una reunión con estudiantes universitarios.
Uno de los presentes le preguntó anteriormente qué podría hacer Alemania para que la gente de la región no muera asesinada por armas que fueron suministradas por países como Francia, Alemania, China o Rusia.
Alemania no exporta ningún tipo de armas a numerosos países, acotó Merkel, y señaló que el mayor problema en este contexto es la crisis en Libia, que requiere una solución política con urgencia.
Al ser consultada sobre su compromiso en favor de los derechos de la mujer, la canciller alemana destacó la importancia de alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres.
Es necesario crear modelos en los que las mujeres puedan verse reflejadas, en los que puedan convertirse en físicas o en políticas, afirmó Merkel en alusión a su propia biografía. Además, los hombres también deberían reflexionar sobre su papel y asumir más responsabilidades en las familias.
La universidad Ouaga I, la primera de Burkina Faso, fue fundada en 1974. En la actualidad estudian allí más de 50.000 jóvenes, muchos más de los que la institución puede albergar, lo que genera situaciones problemáticas en cuanto a espacio y atención.
Por la tarde, Merkel visitará a los soldados alemanes estacionados en el norte de Malí en el marco de la misión de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas denominada Minusma.
Gran parte del contingente de soldados alemanes se encuentra en la base de Camp Castor próxima a la ciudad de Gao. La tropa de Naciones Unidas suma unos 15.000 efectivos, de los cuales 850 son alemanes.
La misión Minusma tiene como objetivo apoyar acuerdos de cese del fuego y fomentar medidas de confianza y el diálogo político entre las partes en conflicto en Malí.
La misión de la ONU en el norte del país africano es la segunda en importancia en el extranjero para el Ejército alemán después de Afganistán, pero es considerada la más peligrosa.
Tras su estancia en el campamento militar en Gao, la canciller alemana viajará a Niamey, capital de Níger.