El comercio ilícito de bebidas espirituosas aumentó un 9,7 % en América Latina durante la pandemia y se calcula que al cerrar el año 2020 se habrá comercializado fuera de la ley un volumen equivalente a 750 millones de botellas de un litro.
Las cifras pertenecen al primer estudio sobre el comercio ilícito de bebidas alcohólicas espirituosas en América Latina y el Caribe luego del impacto del COVID-19, que ha sido realizado por Euromonitor International, líder en investigación estratégica de mercado.
El estudio demostró que las restricciones de acceso a canales formales de venta impuestas por los gobiernos para intentar frenar la pandemia fueron aprovechadas por quienes producen y venden bebidas ilegales.
Aseguró que también aprovecharon la proliferación de nuevos canales de distribución debido a la pandemia, como los pequeños comercios, el comercio electrónico y las aplicaciones de entrega.
En todos los países aumenta el comercio de bebidas ilícitas
Todos los países evaluados -Panamá, México, Colombia, Brasil, Perú y República Dominicana- mostraron un crecimiento consistente en actividad ilícita y, según Euromonitor International, de darse una recuperación económica lenta en la región, aumentarán las probabilidades de que estas actividades criminales proliferen.
El estudio indicó que Colombia es el país con mayor porcentaje de crecimiento de actividad ilícita con un 10,6 % comparado con los niveles de 2019, seguido por Brasil (+10,1%), México (+9,8 %), República Dominicana (+ 9,4 %), Perú (+6,5 %) y Panamá (+6,4 %).
"Con este estudio buscamos aportar hacia un mayor entendimiento de la problemática del comercio ilícito, específicamente en bebidas alcohólicas, debido al impacto negativo que ha demostrado tener", expresó Lilian Krohn, consultora de Euromonitor International.
La investigación identificó los principales propulsores de la actividad ilícita en América Latina y el Caribe, que van desde el cierre de negocios no esenciales como medida preventiva de COVID-19 hasta la inestabilidad por la desigualdad de ingresos y la pérdida de empleo debido a la pandemia.
La pandemia también trastoca este mercado
La Euromonitor International señaló que esto último afectó tanto al poder adquisitivo como a las aspiraciones de compra y empujó a consumidores a buscar productos de menor costo.
Refirió que una menor capacidad de las autoridades de vigilar la aplicación de la ley en la industria y el aumento de la importación de materia prima como el etanol impulsaron las prácticas informales a lo largo de toda la cadena de suministro y que las zonas francas jugaron un papel clave para el acceso de contrabando, con zonas grises y reglas poco claras explotadas por las actividades delictivas.