El gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, sostuvo una reunión este jueves en el palacio presidencial con la misión política del grupo internacional de contacto que se encuentra en Caracas para conversar con el oficialismo y la oposición a fin de buscar una salida a la crisis del país caribeño.
El canal estatal VTV transmitió imágenes de la llegada de la misión al palacio presidencial de Miraflores, que fue recibida por el canciller venezolano, Jorge Arreaza.
Según indicó Maduro en su cuenta de Twitter, la reunión es para "informar las consecuencias del bloqueo y las sanciones impuestas por el imperio de los EE.UU. en contra de Venezuela".
Según VTV, en esta misión hay representantes de Alemania, España, Francia, Italia, Portugal y Países Bajos, todos miembros del grupo internacional de contacto del que también forman parte Suecia, el Reino Unido, Costa Rica, Uruguay, Ecuador y Bolivia.
La agenda de la misión política no se conoce, pero para este jueves también tenía previsto un encuentro con el jefe del Parlamento, Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de cincuenta países, según indicó más temprano él mismo.
En la última semana embajadores y representantes de los países europeos miembros de este grupo han sostenido encuentros con el oficialismo y la oposición de Venezuela para conversar sobre las gestiones de este mecanismo.
Este grupo se conformó por iniciativa de la Unión Europea (UE) y tiene como fin promover una salida pacífica a la crisis venezolana mediante nuevas elecciones presidenciales y la distribución de ayuda humanitaria.
Venezuela atraviesa un pico alto de tensión política desde el pasado enero, cuando Maduro juró un nuevo mandato de 6 años que no reconoce la oposición y parte de la comunidad internacional y, en respuesta, Guaidó proclamó un Gobierno interino que cuenta con el respaldo de más de 50 países, con Estados Unidos a la cabeza.
Refuerza vigilancia embajada de EE.UU.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó este jueves "reforzar la vigilancia" de la embajada de Estados Unidos en Caracas, tras rechazar el desalojo de los activistas que se mantenían en la sede diplomática venezolana en Washington.
"He mandado a reforzar la vigilancia y la protección policial y legal sobre el edificio de lo que fue la embajada de los Estados Unidos, que le pertenece al Gobierno de los Estados Unidos, vamos a protegerla aún más porque Venezuela sí cumple con los convenios internacionales", dijo en transmisión obligatoria de radio y televisión.
El mandatario venezolano, que consideró como un "asalto" el desalojo de los activistas que "protegían" la embajada, indicó que dio esta orden "en correspondencia" a la visión "estricta de respeto al derecho internacional".
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, había señalado más temprano que el Gobierno estaba evaluando responder al desalojo con el principio de reciprocidad, sin ahondar en detalles.
Las autoridades de Estados Unidos sacaron este jueves detenidos a los activistas partidarios de Maduro que ocupaban la sede diplomática en Washington para evitar que los enviados del líder opositor venezolano Juan Guaidó se hicieran con el control de la embajada.
La sede diplomática se convirtió desde hace semanas en símbolo de poder entre Maduro y Guaidó, quien ha sido reconocido como presidente encargado de Venezuela por Estados Unidos y otros cincuenta países.
El reconocimiento de Estados Unidos a Guaidó provocó que Maduro cortara las relaciones diplomáticas con el mencionado país en marzo pasado y desde entonces la embajada de Washington en Caracas no tiene representación diplomática.
Precisamente este jueves, el presidente de Suiza, Ueli Maurer, aseguró que su nación "está preparada" para ejercer como poder protector de la embajada de EE.UU. en Venezuela, pero explicó que todavía está esperando a recibir la aprobación de Maduro.
Venezuela afronta una crisis política y social que se acentuó después de que el 23 de enero el líder del Parlamento, Juan Guaidó, se declaró mandatario interino al invocar unos artículos de la Constitución venezolana y recibió el apoyo de más de 50 naciones, incluida Estados Unidos.
La oposición venezolana, que no reconoce el nuevo mandato de seis años que juró Nicolás Maduro el pasado 10 de enero, al considerar ilegítimas las elecciones de mayo del año pasado, asegura que el país atraviesa una "emergencia humanitaria compleja" y ha pedido ayuda a la comunidad internacional para atenderla.