Los tratamientos innovadores para el cáncer de mama son hoy una realidad en Latinoamérica y, pese a ser una esperanza de vida para quienes padecen este tipo de neoplasia, aún es poco el acceso que se tiene a ellos a nivel público, dijeron el pasado jueves algunos expertos.
"Toda América Latina tiene que trabajar en el acceso equitativo a los medicamentos. Esto es un desafío en el que tenemos que trabajar muchísimo, pues estamos muy lejos del ideal", explicó en conferencia de prensa virtual el oncólogo argentino Diego Kaen.
El director del departamento de investigación del Centro Oncológico Riojano Integral en Argentina señaló que la región ha avanzado significativamente en aprobar el uso de tratamientos innovadores, como los basados en inmunoterapia.
Sin embargo, lamentó que en algunos países todavía las pacientes no puedan acceder a los beneficios de estos medicamentos, muchas veces porque no se cuentan con los recursos para llevarlos al sector público.
El doctor Iván Romarico González, coordinador del centro oncológico del Hospital Ángeles de Puebla, expuso que en México, por ejemplo, aunado al poco acceso que se tiene a este tipo de terapias, otro problema está en la aprobación y regulación de las mismas.
"En México hay un retraso en el acceso a nuevas terapias, pues pueden pasar, en promedio, hasta 4,2 años para conseguir su aprobación", manifestó.
Puntualizó que, por ende, esto retrasa el acceso de las pacientes a estos fármacos que prometen mejoras en las expectativas y calidad de vida.
Diagnóstico tardío y pacientes más jóvenes
En Latinoamérica una de las principales problemáticas que presenta el cáncer de mama es el diagnóstico tardío, pues la mayoría de las mujeres llegan en etapas avanzadas.
Romarico González explicó que, además, cada vez es más frecuente que se diagnostiquen pacientes menores de 40 años y con la enfermedad en forma más agresiva.
Sin embargo, Kaen señaló que con las nuevas terapias se ha aumentado la esperanza de vida de quienes padecen esta enfermedad, especialmente en su modo metastásico, es decir, cuando ya se expande a otros órganos.
"Se cree que aproximadamente entre 2010 y 2020 aumentó un 30 % el número de mujeres que viven con el cáncer como una enfermedad crónica", manifestó.