El magistrado Edynson Alarcón indicó este sábado que aunque la Ley de Derecho Internacional Privado valida los matrimonios de homosexuales realizados en el extranjero, los jueces criollos tendrán que diferenciar los efectos periféricos de los efectos nucleares de los mismos.
Alarcón, juez presidente y miembro de la primera sala de la Cámara Civil y Comercial del Distrito Nacional, detalló durante una entrevista en el programa La Gaceta de la Z que se trata de una diferenciación que debe hacerse no solo en este país, sino en otros tanto que no reconocen los matrimonios gais.
“Si dos homosexuales se casan fuera de la República Dominicana y vienen al país con la intención de divorciarse en aquí, es poco probable que esa demanda sea admitida”, expuso.
“Sería declarado inadmisible por falta de un interés legítimamente protegido, ya que de divorciarlo estarían reconociéndole a ese matrimonio un efecto nuclear”.
Puso como ejemplo que si una pareja homosexual se distancia, y uno le reclama al otro dinero para un niño que han adoptado: “Frente a este caso estaríamos reconociéndole a este matrimonio un efecto periférico para tutelar un derecho que es fundamental, como la alimentación”.
Asimismo, en el caso de la partición de bienes, sostuvo que nada le impide a un juez dominicano hacerla, porque no se trataría de un efecto nuclear.
“Debo decir que esa ley es un pequeño gran código, está llamada a impactar en el ámbito procesal civil, sino también en el ámbito del derecho civil sustantivo, laboral y administrativo”, dijo en referencia a la citada legislación.
Describió la ley como luz en áreas donde había oscuridad absoluta, tales como la ejecución en el país de sentencias extranjeras.
Su libro
El juez se encuentra promocionando su más reciente libro La Hermenéutica II: Temas de Procedimiento Civil y otras materias, el cual se encuentra a la venta en la Librería Jurídica Internacional.
Explicó que se trata de una recopilación de su colaboración desde 2015 a la fecha con varios medios jurídicos, mayormente con la revista Gaceta Judicial.