El ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, anunció que el país no se entrará a la fase de tres de la desescalada que estaba planificada para el día de mañana tras evidencia de que en este momento “no se dan las condiciones”, por lo que se permanecerá en fase dos hasta la próxima semana para monitorear y determinar si la situación mejora lo suficiente, fruto de las próximas intervenciones.
“No vamos a correr riesgos imprudentes y por recomendación de la Comisión de Emergencias y Gestión Sanitaria, debo informarles hoy, que no vamos a entrar por ahora en fase 3”, dijo Montalvo en una alocución online.
El coordinador de la Comisión de Alto Nivel para la Prevención y el Control del Coronavirus (COVID-19) recordó que la desescalada siempre estuvo condicionada a que los indicadores se mantuvieran en niveles que no generaran posibilidad de saturación del sistema de salud.
“En cierto sentido, el éxito que hemos logrado en las fases anteriores a la hora de controlar el covid nos ha llevado, como sociedad, a perderle el miedo, y como consecuencia a aumentar el contacto social y descuidar el uso de mascarillas”, afirmó.
Indicó que se pasó de la fase uno a la fase dos, porque la situación era estable y no se mostraban mayores riesgos de desbordamiento futuro del sistema: “En el mes de mayo vimos una baja en la tasa de positividad, estabilidad en el número de nuevos contagiados y disminución del uso de unidades de cuidados intensivos”.
Explicó que desde el 3 de junio, fecha de inicio de la segunda fase del plan de apertura económica tras la crisis sanitaria del coronavirus, se ha percibido un aumento significativo del número de casos por día.
Detalló que en la primera fase de apertura económica el número diario de nuevos contagios fue de aproximadamente 350, mientras que para la segunda etapa aumentó a una cifra cercana a 500 nuevos casos confirmados diariamente.
“Tenemos otros indicadores relevantes que han aumentado en días recientes, como el porcentaje de ocupación de camas de hospitalización y cuidados intensivos de COVID-19. De mantenerse en aumento la tasa de contagio, corremos el riesgo de saturar la disponibilidad de camas y de unidades de cuidados intensivos en los próximos meses”, advirtió el funcionario.
Citó el caso del Gran Santo Domingo, la zona más afectada, la cual al 14 de junio, ya había registrado una alta ocupación de las camas de unidades de cuidados intensivos.