La médico geriatra Rosy Pereyra exhortó a la población dominicana a no saludar de mano ni con beso, a evitar los contactos cercanos con otras personas, no asistir a actividades masivas ni hablar de cerca a otros, para evitar contagios con el coronavirus (COVID-19).
Sugirió, además, que las autoridades salud ofrezcan informaciones más frecuentes a la población, para que se adopten las medidas preventivas correspondientes que eviten una eventual propagación del virus en República Dominicana.
Al hacer la exhortación se basó en que el sistema sanitario dominicano es muy débil y que en el país no se tienen las condiciones para atender los casos masivos que se presenten.
Entrevistada en el programa El Gobierno de la Tarde, de la Z101.3 FM, la doctora Pereyra sugirió que los dominicanos eviten participar en las concentraciones masivas de personas, para prevenir los contagios.
Argumentó que una sola persona diagnosticada con el virus podría contagiar a otras siete, por lo cual sostuvo que habría de tratar de identificar a cada una de éstaqs y a las demás sujetos con los cuales tuvo contactos personales o estuvo próximo.
"Si se sigue expandiendo en el país hay que cerrar escuelas, universidades, conciertos y actos públicos", consideró la especialista, y agregó que "es riesgoso celebrar actividades masivas".
En cuanto a las personas mayores de 65 años y adultos mayores o ancianos manifestó que lo más recomendable es mantenerlos informados y negociar con éstos sobre su ritmo de actividades y cuáles controles debe tomar para prevenir que sean contagiados.
La geriatra recomendó el alejamiento social, por considerar que en estos momentos es lo más conveniente para evitar una expansión del COVID-19 en el país.
Criticó el manejo dado por las autoridades de salud al caso de una señora de San Francisco de Macorís que se diagnosticó con síntomas del coronavirus COVID-19, a la que se le permitió irse a su casa, lo cual aprovechó para tener contactos con otras personas.
Albergó la esperanza de que el virus no se expanda al país y que no llegue a los barrios pobres y cárceles.
El COVID-19 ha causado más de 4,200 muertes en el mundo y más de 115 mil contagiados en unos 110 países donde se han detectados casos.