Entre el cartón y la tecnología de punta: así es la realidad virtual

viernes 10 agosto , 2018

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Por Till Simon Nagel (dpa)

La realidad virtual busca conseguir que uno se sitúe en medio de la acción y no sea un mero espectador delante de la pantalla. Aunque no ha llegado aún el gran salto de la VR (por sus siglas en inglés), hay ya en circulación varios dispositivos que se diferencian mucho entre sí en rendimiento, precio y funcionamiento.

Un resumen de lo que ofrece el mercado:

Cardboard y compañía

El camino más sencillo a la realidad virtual es un smartphone y el Cardboard de Google. Se trata de un dispositivo de cartón con lentes en el que se introduce el celular. Mediante las aplicaciones correspondientes se pueden utilizar programas sencillos de VR o ver videos en 360 grados. Brian Blau, del instituto de análisis de mercado estadounidense Gartner, es sin embargo escéptico sobre su futuro, por ser demasiado incómodo y poco elaborado. Pero no está mal para hacerse una idea de cómo funciona la VR.

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Gear VR y Google Daydream

Este es un sector mucho más refinado. Los dos sistemas de gafas de Samsung y Google son cómodos de llevar y cuestan entre 70 y 90 euros (entre 80 y algo más de 100 dólares). Para su uso hay que tener, eso sí, un smartphone de última generación y alta gama. Samsung requiere como mínimo un Galaxy S6 y Google tiene una lista de más de diez celulares que son compatibles. El Mirage Headset de Lenovo es un aparato compatible con Daydream que se vende por unos 400 euros y lleva la tecnología incorporada. Samsung y Google ofrecen tiendas propias de aplicaciones y contenidos VR. El experto Mark Sievers, de la asesora empresarial KPMG, ve gran potencial en la actualidad en este sector, sobre todo porque hay muchos usuarios que ya tienen un smartphone compatible.

Todo en uno, Oculus Go

Desde mayo, el fabricante Oculus tiene un dispositivo que ofrece la experiencia en un solo aparato. Se trata de unas gafas sin cable que se colocan y funcionan de manera sencilla. La ventaja para los usuarios es que no necesitan tener un smartphone de entre 500 a 800 euros como mínimo, y que se vende por entre 220 a 270 euros. A ello se suma una tienda con juegos, videos, historias interactivas y más. "Si usted quiere probar la realidad virtual, un smartphone VR u Oculus Go son una buena opción", considera Brian Blau. "El software es bueno, la oferta de app y contenidos es grande y no es muy caro". Sobre todo hay potencial en la visualización de videos.

Playstation VR 

Esta es una opción para aquellos que posean una Playstation 4. Las gafas se conectan a través de una caja externa con hardware y los coloridos mandos compatibles con VR, llamados Move Motion Controller, vienen por separado. Con un precio de unos 300 euros, el PS VR es uno de los equipos más baratos, y además las gafas son muy cómodas de llevar. Hay muchos juegos disponibles y otros en preparación.

Andrea Warnecke/dpa-tmn

Windows Mixed Reality

La tecnología VR de Microsoft se sitúa en la frontera con la calidad profesional. Para usarla hay que tener un PC Windows 10 muy potente y actual y alguna de las gafas que ofrecen los fabricantes por entre 340 hasta unos 600 euros. La realidad mixta permite ver videos en 360 grados, jugar a juegos como "Minecraft" en VR pero también otros usos creativos. Por ejemplo, se pueden crear con ayuda del programa Paint 3D objetos tridimensionales.

La Gama Alta

"Si usted es un apasionado de los videojuegos y no tiene problemas de dinero, la opción es VR para PC", dice Brian Blau en alusión a las gafas Oculus Rift y HTC Vive (entre 380 y 680 euros). Son las que dan el mejor rendimiento mediante mandos muy sensibles que permiten mucha interacción. Hay que contar además con una computadora potente. Los dos modelos son un poco incómodos por sus pesados cables que limitan los movimientos, pero seguramente no tardarán en aparecer versiones inalámbricas. HTC presentó en enero en la feria CES una versión Pro de la Vive (880 hasta 1.400 euros) que aún no está disponible. Mark Sievers cree que la tendencia va hacia gafas sin cable y sobre todo más livianas. "Así habrá una experiencia mejor", explica.

Agencia DPA

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