Hace algunos años cuando irrumpía en las redes sociales la imagen de una mujer embarazada en el gimnasio entrenando con pesos de consideración, las críticas a favor y en contra no se hicieron esperar.
Casos como el de Sophie Guidolin fueron notorios. No obstante, hoy en día se ha vuelto un poco más común ver a influenciadoras del mundo del fitness mantenerse ejecutando rutinas de entrenamientos mientras el embarazo está avanzado, incluso en la parte final del mismo.
Hace poco más de un año el público pudo ver a la dominicana Massiel Arias "Manko Fit", quien cuenta con dos millones 600 mil seguidores en Instagram, entrenar a sus más de 8 meses de embarazo y regresar al gimnasio poco después de dar a luz.
Por su parte, la también dominicana Genesis Mendoza "La Fitness Girl" se mantiene subiendo videos en su cuenta de Instagram, a pesar tener actualmente siete meses de embarazo.
En el caso de Diana Ruiz, no solo se ha conformado con hacer sus rutinas, sino también que ha creado una guía de entrenamientos para embarazadas, además de mantenerse aconsejando constantemente a sus seguidoras.
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"Si lo estoy haciendo es porque no tienen ningún riesgo. Siempre y cuando tengas permiso de tu doctor y seas una mujer saludable que ya tiene tiempo haciendo ejercicios como yo", le respondió Ruiz a una seguidora.
En su caso, siempre ha hecho particular énfasis en consultar a su médico antes de iniciar con los ejercicios.
"Esta guía fue diseñada para ustedes las personas que hacen ejercicios puedan seguir activas y se muevan durante su embarazo", agrega.
Actualmente hay quienes lo ven como una práctica egoísta por considerar que la embarazada le da prioridad a su físico por encima de la criatura.
Punto de vista médico

Yotin Pérez | Foto: Kelvin de la Cruz.
Para el ginecobstetra Yotin Ramón Pérez, el ejercicio físico es beneficioso tanto para la madre como para el bebé, siempre y cuando no interfiera con el sano desarrollo del feto y aumenten el riesgo de daños al embarazo.
“El ejercicio de pesas en una embarazada no está restringido del todo”, precisa al explicar que hay tonificaciones y fortalecimientos musculares de algunas partes del cuerpo que son necesarias para la salida del feto.
“El realizar pesas haría que aumente la presión intrauterina”.
Pérez puntualiza que recomienda los ejercicios con pesas siempre y cuando se realicen antes del tercer trimestre del embarazo porque podría aumentar las posibilidades de parto prematuro.
Aconseja que las sesiones de entrenamiento sean de un máximo de 30 minutos de tres a cuatro veces por semana.
“Los ejercicios de fuerza también tienen que ser moderados, no excederse. Evitar superar una frecuencia cardiaca de 140 latidos por minutos”, sugiere. Añade que también se deben evitar las contracciones de abdomen y posturas boca abajo.
El especialista fue enfático al advertir que se debe interrumpir inmediatamente la práctica deportiva si surgen síntomas como náuseas, mareos, vómitos, visión borrosa, sangrado vaginal, cólicos, entre otros.
“Se ha visto que cuando la ingesta de proteína supera el 25 % de la dieta total de la mujer, tiende a tener niños con peso adecuado”, subraya en torno a la alimentación alta en proteína, la cual se lleva a cabo comúnmente por personas que entrenan en gimnasios.
Destaca que se supone que una paciente que mantuvo ejercicios durante el embarazo está en mejores condiciones físicas para resistir una labor de parto.
El ginecólogo plantea que después de los primeros 42 días después de dar a luz es cuando se recomienda que se restablezcan algunas actividades físicas que se abandonaron durante el embarazo.