La Embajadora de Estados Unidos en el país, Leah Campos, reveló que durante la administración de Joe Biden hubo presiones políticas hacia República Dominicana para mantener abierta la frontera con Haití, pese a la situación de crisis que atraviesa el vecino país.
Durante su intervención en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAMDR), Campos señaló que la administración Biden insistió en evitar el cierre de la frontera, decisión que las autoridades dominicanas adoptaron como parte de sus medidas de control y seguridad.
"Como todos ustedes seguramente saben, los Estados Unidos tienen su propia amenaza a la seguridad fronteriza, alimentada por la creencia de la anterior administración estadounidense en las fronteras abiertas. El resultado fue la llegada masiva de personas indocumentadas a mi país en cantidades sin precedentes, muchas de las cuales eran delincuentes o no tenían ningún interés en formar parte de los Estados Unidos y de lo que nuestra nación y nuestros valores representan", afirmó.
En ese sentido, Campos aseguró que una de sus prioridades será impulsar, junto al presidente Luis Abinader y el sector privado, iniciativas que contribuyan a la estabilización de Haití, país cuya crisis —dijo— representa riesgos tanto para Santo Domingo como para su país.
“La inestabilidad haitiana amenaza la seguridad de la República Dominicana y de los Estados Unidos. Mi compromiso es trabajar con el presidente Abinader y con el sector privado en la búsqueda de soluciones que reduzcan esa amenaza y ayuden a que los haitianos puedan vivir en un país pacífico y seguro”, expresó.
La embajadora agradeció además los esfuerzos del Gobierno dominicano en materia de lucha contra el narcotráfico, el lavado de activos y la prevención de la trata de personas, reconociendo avances en esas áreas.
En otro orden, Campos llamó la atención sobre el aumento de los riesgos informáticos en el país. Citó datos del Centro Nacional de Ciberseguridad que reflejan 233 millones de intentos de ciberataques durante los primeros seis meses de 2025, dirigidos tanto a instituciones públicas como a usuarios privados.
Reiteró que la misión diplomática estadounidense busca garantizar un entorno seguro y predecible para las empresas de Estados Unidos que operan en el país, y valoró los esfuerzos dominicanos por mejorar la institucionalidad y la eficiencia regulatoria, factores que —sostuvo— favorecen la llegada de inversiones de calidad.
La embajadora también anunció que su primera visita oficial a una empresa instalada en el país será a Central Romana, principal suplidor de azúcar de Estados Unidos.
Campos subrayó que, durante su misión y bajo la administración Trump, la embajada no permitirá la politización de asuntos comerciales ni avalará acusaciones sin fundamento promovidas por sectores activistas en Estados Unidos.
