El parqué de Wall Street abrirá sus puertas a algunos corredores de bolsa a partir del próximo 26 de mayo después de más de dos meses de cierre a causa de la pandemia del coronavirus, según la presidenta de la bolsa neoyorquina, Stacey Cunningham.
Las instalaciones abrirán sus puertas solo para un "subconjunto de corredores de bolsa" con "nuevas y vitales medidas de seguridad", dijo Cunningham en un artículo de opinión del diario Wall Street Journal.
La bolsa neoyorquina cerró su histórico parqué el pasado 23 de marzo para pasar a operar de forma exclusivamente electrónica después de que dos personas fueran diagnosticadas con coronavirus durante las pruebas que habían organizado para los operadores.
Se trató de la primera vez que las instalaciones de la bolsa de Nueva York quedaban cerradas mientras continuaban las transacciones electrónicas.
Cunningham señaló que la mayoría de los operadores que supervisan las compraventas de las 2.200 compañías que cotizan en Wall Street seguirán trabajando de manera remota, mientras que otros corredores irán regresando de manera escalonada al parqué, y tendrán que llevar mascarillas en todo momento.
"Nuestro parqué reabierto tendrá un aspecto distinto del de las icónicas imágenes que muchos están acostumbrados a ver en la televisión a lo largo de la sesión bursátil", subrayó la presidenta.
Además de las mascarillas, la Bolsa de Nueva York requerirá a sus trabajadores que eviten utilizar el transporte público, y se les tomará la temperatura a la entrada del edificio.
"Trabajar bajo esas condiciones no va a ser fácil. Requerirá de un compromiso sustancial para aquellos en el parqué y de todos los estadounidenses que mantienen nuestra economía a flote", agregó.
La Bolsa de Nueva York es operada por el grupo de comercio electrónico Intercontinental Exchange, que la compró en 2012. El parqué, sin embargo, lleva en la misma ubicación, en el número 18 de la calle Broad, en el sur de Manhattan, desde 1903.