La vagina es una cavidad virtual, un conducto, un espacio compuesta por capas, mucosa, paredes, con una longitud normal que va de 7-12 cms. La flora vaginal de una mujer sana, asintomática y en edad fértil comprende muchos microorganismos que ocupan este medio como su habitad natural por lo que hacen que tengan un comportamiento fisiológico siempre y cuando ese medio ambiente no se altere.
El elemento fundamental para mantener esa microbiota controlada es el lactobacilo o bacilo de doderlain el cual mantiene la acidez del PH vaginal mediante la producción de ácido láctico.
Una vagina normal, de una paciente sana, fértil, sin alteraciones tiene un flujo transparente, inoloro, que no causa molestias, ni comezón, ni picor. La vagina tiene sus mecanismos para “limpiarse” por medio de estas secreciones, de esa manera es capaz de eliminar sangre, semen y secreciones vaginales.
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Las duchas vaginales son la limpieza de la vagina por medio de la utilización de agua u otro líquido, son vendidas en diferentes presentaciones con una mezcla de agua, sodio, bicarbonato y vinagre. Son tan común que en Estados Unidos, por ejemplo 1 de cada 4 mujeres entre los 15 y 40 años las usa.
¿Cuáles serían las consecuencias de usar las duchas vaginales como un instrumento de limpieza?
Lo primero que hay que admitir es que esto es un error, la vagina no necesita ser limpiada, ya explicamos que esta cuenta con sus propios medios para tales fines y la aplicación de estas duchas o lavados produce una destrucción o alteración de la microbiota vaginal normal, incluyendo el lactobacilo de doderlain lo que con mucha probabilidad resultaría en una infección vaginal con síntomas, los cuales incluirían flujo vaginal blanquecino, amarillo, grisáceo, con mal olor, picor, prurito, comezón, incomodidad, y datos que harían necesario el tratamiento de dicha entidad.
Las duchas vaginales pudieran producir: vaginosis bacterianas, vaginitis, enfermedad pélvica inflamatoria, problemas durante el embarazo, infecciones de transmisión sexual y resequedad o irritación vaginal, molestias al orinar.
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Es importante que sepas que no existe una manera adecuada para limpiar la vagina, ni duchas, ni tampones, ni lavados, ni óvulos. Pero debe saber que aún las vaginas saludables y limpias tienen un olor suave que cambia durante el día. La actividad física puede causar que su vagina tenga un olor más fuerte y aromatizado, pero esto también es normal.
Si presentas alguna preocupación o incomodidad vaginal, lo ideal es una evaluación Ginecológica pues las infecciones vaginales tienen diferente maneras de expresarse y a menudo necesitan un tratamiento por un facultativo, el hecho de usar óvulos “para limpiarse” o la automedicación pudiera ser perjudicial para tu salud. Conlleva a infecciones vaginales recurrentes y a la resistencia a tratamientos.
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