Gavin Rivers Weisenburg, de 21 años, residente en Allen, y Tanner Christopher Thomas I Foto: fuente externa
Dos jóvenes del norte de Texas fueron acusados por su presunta participación en un plan para invadir una isla frente a Haití, asesinar a los hombres que allí viven y esclavizar sexualmente a mujeres y niños, informó el fiscal federal Jay R. Combs.
Los señalados son Gavin Rivers Weisenburg, de 21 años, residente en Allen, y Tanner Christopher Thomas, de 20, de Argyle. Ambos fueron imputados por un gran jurado federal del Distrito Este de Texas por conspiración para asesinar, mutilar o secuestrar en un país extranjero, así como por producción de pornografía infantil.
De acuerdo con la información presentada ante el tribunal, entre agosto de 2024 y julio de 2025 los acusados habrían conspirado para reclutar y liderar una fuerza paramilitar con el objetivo de tomar la Isla de Gonave, perteneciente a la República de Haití, como parte de un plan para materializar fantasías sexuales violentas.
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Según la investigación, Weisenburg y Thomas planeaban comprar un velero, armas de fuego y municiones, además de reclutar a personas sin hogar de la zona de Washington D. C. para utilizarlas como fuerza mercenaria. La intención, de acuerdo con las autoridades, era ejecutar un golpe de Estado en la isla, asesinar a todos los hombres y convertir a mujeres y niños en esclavos sexuales.
Las autoridades señalan que los acusados realizaron múltiples acciones concretas para avanzar en la conspiración, como planificar la operación, aprender lengua criolla haitiana, reclutar participantes y matricularse en escuelas para adquirir habilidades útiles al ataque. En el caso de Thomas, incluso se enlistó en la Fuerza Aérea de EE. UU. para obtener entrenamiento militar.
Ambos también enfrentan un cargo adicional por producción de pornografía infantil.
Si son declarados culpables del cargo federal de conspiración para cometer asesinato en un país extranjero, podrían enfrentar hasta cadena perpetua. Por la acusación de producción de pornografía infantil, las penas oscilan entre 15 y 30 años de prisión.
El caso está siendo investigado por el FBI, la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea y el Departamento de Policía de Celina. La acusación está a cargo del fiscal federal Ryan Locker.
Las autoridades recordaron que una acusación formal no constituye evidencia de culpabilidad y que todo acusado se presume inocente hasta que un tribunal determine lo contrario.
