La celebración de la Semana Santa supone una reducción notable en las ventas de carnes rojas debido a que la tradición cristiana ve su consumo en momentos determinados como un irrespeto a los sacrificios hechos por Jesús.
De acuerdo con las doctrinas de la Iglesia católica, la carne representa el cuerpo de Cristo crucificado, por lo que existe una especie de prohibición de su consumo, específicamente el Viernes Santo.
Sin embargo, el periodo puede resultar mucho más amplio que un solo día. Hay quienes evitan comer carnes en buena parte de la Semana Santa.
Además, en el periodo de Cuaresma, que inicia el Miércoles de Cenizas y finaliza el Sábado Santo, algunos seguidores católicos evitan comer carne roja todos los miércoles y viernes de ese tiempo.
La tradición no es exclusiva de la Iglesia católica, también la evangélica, los Testigos de Jehová y los mormones, entre otros, tienen distintas manifestaciones durante la denominada Semana Mayor.
Hasta 40 % menos en la venta de carne
“La Semana Santa sí golpea muy duro a la parte de las carnes”, manifestó Douglas López, gerente de producción de carnes y consultor internacional en esa materia, en declaraciones exclusivas para Z Digital.
De acuerdo con las estimaciones del experto costarricense, quien se acerca a su tercera Semana Santa en la República Dominicana, la caída de las ventas de las carnes es estrepitosa.
Situó en alrededor de un 40 % el descenso en las ventas.
Sostuvo que no obstante a la baja en las ventas en carnes como las de res, pollo y cerdo, esto contrasta con el aumento en la venta de mariscos, los cuales suben casi un 60 % en las ventas.

Pescado | Foto: Pixabay
Las sardinas y el atún, junto otros pescados y mariscos, pasan a cobrar protagonismo en ese periodo.
“Puede comenzar con un 10 % y termina con un 30 ó 35 %”, señaló López en torno a la reducción de las ventas durante la Cuaresma.
En su natal Costa Rica, subrayó el experto, a partir del Jueves Santo no se labora, contrario a República Dominicana, donde el único día feriado establecido es el Viernes Santo.
Estimó que en ese tiempo la reducción del consumo de carne en la nación centroamericana puede alcanzar el 70 % comparado con otras fechas.
En esos cuatro días predominan los mariscos, ya que el pueblo tico es cristiano en más de un 70 por ciento.
López indicó que en ambas naciones la venta se duplica a partir del lunes siguiente a la Semana Santa, pero en esa misma semana vuelve a estabilizarse.
Preparación durante Cuaresma y Semana Santa
Los establecimientos como supermercados y carnicerías tratan de tener una menor cantidad de producto que en tiempos normales, para de esa manera evitar pérdidas económicas.
“Las carnicerías normales igual tienen que llevar el pulso, porque no va a llenarse de carne en una época en la que no se va a vender”, apuntó.