Cacique y presidente

La autoridad versus el escepticismo ciudadano en casos como el de David Ortiz

lunes 24 junio , 2019

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Foto: Amaury Pineda

Dudar de informaciones provenientes de las autoridades estatales no es una actitud nueva ni exclusiva de los ciudadanos dominicanos. No hay gobierno en el mundo que pueda escapar a ciertos niveles de escepticismo y teorías de conspiración. De hecho, a pesar de que varios informes independientes concluyeron que el gobierno estadounidense no estuvo involucrado en atentado del 11 de septiembre, todavía hay muchas personas (incluyendo ciudadanos norteamericanos) que creen que el gobierno de Bush estuvo envuelto en el ataque a las torres gemelas y el pentágono (Fenster 2008).

Lamentablemente, descifrar un caso es más difícil de lo que presentan las películas de Hollywood y series como CSI. En ocasiones, no hay evidencias ni testigos suficientes para esclarecer todos los aspectos de un hecho.

De acuerdo con el profesor de derecho en la Universidad de Florida Mark Fenster, el escepticismo ciudadano ante las informaciones oficiales es un arma de doble filo. Por un lado, dudar de la autoridad incentiva a que los servidores públicos sean transparentes y eficientes. Por otro lado, esta disposición a dudar promueve una actitud de incredulidad hacia todo lo que hace un funcionario publico, especialmente, entre los opositores de los gobernantes de turno (Fenster 2008).

Aún hay muchas dudas en torno al caso en el que resulto herido de bala David Ortiz. ¿Por qué tantos años de espera para ejecutar una venganza? ¿Por qué no elegir un lugar mas privado para llevar a cabo el asesinato? ¿Por qué las autoridades no mostraron el video del momento en que Alberto Rodríguez supuestamente tomó la foto o imágenes de los mensajes de texto que intercambiaron los criminales? En fin, son muchos los detalles que dejan espacio abierto a la duda y la especulación. Sin embargo, este no es el único caso con lagunas ni las autoridades dominicanas son las únicas que fallan en responder todas las interrogantes de una investigación.

Por ejemplo, se estima que más de 1,000 libros se han escrito acerca del asesinato del presidente John F. Kennedy que sugieren que Lee Harvey Oswald actuó por ordenes superiores (Gillon 2017). Tanto la CIA, la mafia, la KGB, y hasta Fidel Castro figuran como posibles autores intelectuales del crimen. Y no es para menos, convenientemente Oswald fue asesinado antes de presentarse en la corte, hay inconsistencias entre testigos en cuanto al numero de disparos y su procedencia, aún se mantienen archivos clasificados sobre este caso y, para colmó, la Comisión Warren nunca estableció un motivo claro para el asesinato (Gillon 2017).

Similarmente, la muerte de la princesa Diana, la del juez brasileño Teori Zavascki y la del presidente chileno Salvador Allende son ejemplos de eventos trágicos rodeados por un halo de misterio. Desafortunadamente, las investigaciones independientes y la evidencia bien obtenida no son suficientes para despejar las preguntas que surgen en casos como estos. Según Fenster, lo único que investigaciones como El Reporte de la Comisión 9/11 logran es terminar de convencer a personas que tienden a confiar las autoridades y en los datos oficiales (Fenster 2008).

Claro está, algunas teorías de conspiración han dado al traste con la verdad. Por ejemplo, la Operación Northwoods evidenció como la CIA planeaba realizar una serie de ataques terroristas en suelo estadounidense para culpar a Castro y así justificar una invasión a Cuba en los 1960 (Nelson 2002). Más reciente es el caso de Edward Snowden, quien filtró información sobre la existencia de un sistema de vigilancia electrónica llamado PRISM. A través de este sistema, el gobierno de los Estados Unidos obtiene información telefónica y de datos de sus ciudadanos y de extranjeros de manera ilegal bajo el pretexto de seguridad nacional (Romero Rodríguez y López Muñoz 2015).

Además, no podemos olvidar que mientras el caso David Ortiz parece novelesco, los casos de turistas fallecidos recientemente en algunos centros vacacionales del país también lo son. Sin importar las evidencias, hay personas dispuestas a disputar cualquier versión oficial aferrándose a conjeturas que, si bien hacen sentido, no son respaldadas por las evidencias. Si de algo puede culparse a las autoridades de nuestro país es de incompetencia.

No hay excusas para que un informe oficial de la fiscalía indicara que “los sospechosos daban seguimiento a David Ortiz” cuando aun no habían determinado con certeza que Ortiz era el blanco. Tampoco hay razones válidas para que las autoridades no hayan tratado de esclarecer las muertes de los turistas con mayor celeridad. En mi opinión, estas faltas obedecen a incompetencia técnica de las autoridades, no así, a una voluntad oficial por ocultar información.

En conclusión, creer o no a las autoridades dominicanas es una decisión individual. Sin embargo, pienso que mantener una actitud de incredulidad ante las informaciones que vienen de fuentes oficiales sin importar las evidencias que aporten deviene en relativismo.

No hay autoridad humana infalible, puede que todos los gobiernos intenten esconder información en algún momento. No obstante, la falta de transparencia en ciertos aspectos no significa que toda la información que fluya sea falsa. Al evaluar estos casos, hay que desprenderse de las pasiones y dar paso a que las evidencias hagan su trabajo.

Fenster, M. (2008). Conspiracy Theories. Secrecy and Power in American Culture. University Of Minnesota Press; 2nd edition.
Gillon, S. M. (October 30, 2017). Why the Public Stopped Believing the Government about JFK’s Murder. Published on HISTORY https://www.history.com/news/why-the-public-stopped-believing-the-government-about-jfks-murder
Nelson, A. (2002). Operation Northwoods and the Covert War against Cuba, 1961-1963. Cuban Studies 32: 145-54
Romero Rodríguez, L. M., and López Muñoz, M. (2015). Pragmática De La Desinformación. Un Estudio Del Leak De Prism a Través De Las Reacciones De Los Gobiernos De Estados Unidos, Alemania Y Venezuela.” Zer: Revista De Estudios De Comunicación = Komunikazio Ikasketen Aldizkaria 39: 29-47.

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Amaury Pineda

Amaury Pineda

Postulante a doctorado en ciencias políticas, Western Michigan University, EE.UU. Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

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