Haters… ¿Eres de los que odian cómodamente desde internet?

jueves 14 marzo , 2019

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Esmerarda Montero | Foto: Mairobi Herrera

Hace mucho que lidiamos con el término hater, a tal punto que se utiliza a manera de broma, entre amigos y no tan amigos. El hater es un hijo no deseado de la facilidad que otorga internet para que “cualquiera” más allá de su formación o criterio pueda expresar libremente sus pensamientos o ideas.

En este escenario se hace muy sencillo convertirse en el  monstruo que escondido desde un ordenador o celular destruye vidas, reputaciones y carreras, o por lo menos lo intenta, quien me conoce sabe que soy una abanderada de la libertad de expresión, pero el derecho de uno acaba justo donde comienza el del otro. Y no, mi querido(a) amigo(a), destilar odio inconsciente e irresponsable contra todo y todos, no te hace un entendido, no te hace un líder de opinión y mucho menos te otorga la razón de forma automática.

Siempre han existido personas que sin prueba alguna se sienten dueños de la verdad, los resentidos sociales que dan por bueno y válido su odio como cristal  para contemplarlo todo, pero en la generación que consagra el 55 % de su día a internet, esto es un auténtico peligro, el acoso por internet ha desembocado en depresiones, suicidios (sobre todo en menores), carreras destruidas, y el fortalecimiento de un sistema social carroñero que consiste en dañar al otro como forma de distracción, es el nuevo “Circo Romano” sin leones, pero si con tiempo libre y mucha data y nada de pan.

Pero ¿qué es un hater exactamente? Son individuos que exponen de forma continuada actitudes negativas y hostiles ante cualquier asunto y persona, para ello emplean  humor negro, burla, ironía y el acoso contra personas específicas.

“Sus ámbitos favoritos son las redes sociales como Facebook y Twitter, pero también se los puede encontrar en sitios como Tumblrblogs, salas de chat o foros de discusión”.

También definidos como “cínicos hostiles”, los haters tienden a ser desconfiados y desdeñosos, agresivos, ofensivos y asumen que la única argumentación correcta es el suya, se basan en contradecir todo y a todos, provocar, burlarse y ridiculizar. Odian por militancia política, religión, gustos musicales, origen étnico, todo es válido.

Aun así, no debe confundir al hater con el Troll, ya que este último busca provocar con comentarios irrelevantes, desea molestar a la comunidad en general, cambiar la conversación, mientras que el hater es hostil, extremadamente crítico, pero en el trasfondo desea conseguir otros puntos de vista, solo que con un método desagradable.

Si usted reconoce alguna de estas características en su comportamiento en las redes es hora de hacer una seria autorevisión, pues de ser así es parte de ese ejercito que hace de internet un espacio hostil y potencialmente peligroso, de ser así, es parte de los que emplean sus recursos para expandir lo negativo, sin dejar un aporte real, es decir, es parte del problema.

Si no reconoce este comportamiento en usted, es bueno que aprenda a identificarlo para que no sea víctima de la provocación o el maltrato en que se suele incurrir, bloquee, ignore, no le dé crédito o poder, recuerde “haters gonna hate”, “Los odiadores siempre van a odiar”. No caer en este comportamiento también hace parte de aportar a que los medios masivos digitales sean espacios más seguros, vertebradores de la expansión del conocimiento y no un nido para lo peor de la cobardía humana.


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Esmerarda Montero

Esmerarda Montero

Doctora internacional en Comunicación Social egresada de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV-EHU). Investigadora. Columnista. Profesora del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).

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