Osvaldo José Virgil Pichardo

¿Cómo ha reportado la prensa escrita dominicana el debut de Osvaldo Virgil?

miércoles 23 septiembre , 2020

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Osvaldo Virgil durante uina actividad de los Mets | Foto: Kelvin de la Cruz

Este miércoles 23 se cumplen 64 años de uno de los acontecimientos más importantes de la historia deportiva dominicana: el debut de Osvaldo José Virgil Pichardo en el béisbol de las Grandes Ligas de los Estados Unidos. El singular acontecimiento se produjo el domingo 23 de septiembre de 1956 en el Polo Grounds, hogar de los Gigantes de Nueva York, estadio ubicado en el Alto Manhattan de la llamada Gran Manzana.

Desde entonces, han desfilado por la gran carpa más de 800 dominicanos y sus compatriotas en el país hemos gozado y sufrido sus hazañas, celebrado sus logros, desfilado por las calles, vistos exaltados tres de los nuestros al Salón de la Fama y muchas cosas más. Los sucesivos gobiernos no han sido indiferentes a esta elevación de nuestros peloteros a héroes populares: cada dominicano que ha tenido una actuación destacada o ganado un premio importante ha sido reconocido de alguna manera por el presidente de turno.

La prensa, tanto radial, escrita como televisada, da amplísima cobertura a las actuaciones de los dominicanos, los cronistas deportivos más connotados tienen miles y miles de seguidores en las redes sociales y hasta se convierten en celebridades.

Pero, cuando Virgil debutó, ¿cómo lo reportó la prensa dominicana? Primero debemos situarnos en contexto: para 1956, la República Dominicana tenía unos 2,600,000 habitantes y más del 70 % de la población, es decir, poco menos de dos millones, era rural. El país llevaba 26 años sometido a la tiranía de Trujillo, régimen despótico que regía todos los aspectos de la vida nacional, incluyendo, por supuesto, un estricto control de la prensa.

Para el año de la llegada de Virgil al béisbol de liga mayor, existían dos periódicos de circulación nacional: “El Caribe”, fundado en 1948, era el principal y vocero oficioso del Gobierno; también estaba “La Nación”, periódico vespertino, también vocero del régimen y de menor circulación, fundado en 1940. En Santiago circulaba el periódico “La Información”, con un matiz local y regional. Solo había un canal de televisión (La Voz Dominicana, fundada en 1952) y unas pocas emisoras de radio.

Siempre tuve curiosidad por saber cómo la prensa dominicana había reportado el debut de Virgil, por las características de la dictadura y por haber leído lo escrito por Joaquín Balaguer (conspicuo colaborador del régimen durante toda su duración), en su libro “La palabra encadenada”. En esa obra, Balaguer escribió: “Cuando en 1948, la selección dominicana obtuvo el campeonato de base-ball amateur en Nicaragua, el país recibió a los triunfadores con grandes demostraciones de júbilo y con aclamaciones triunfales. Ese entusiasmo popular despertó (…) la ira de Trujillo.

Ordenó intempestivamente que los festejos fueran suspendidos e hizo que la prensa oficial cesara en sus comentarios elogiosos a aquel triunfo espectacular del deporte dominicano. Al plan del dictador, no le convenían los héroes populares”.

Ahora el lector entenderá el porqué de mi inquietud: si al plan de Trujillo no convenían los héroes populares, entonces cabría colegir que Osvaldo Virgil no recibió aclamaciones como tal, cuando realizó su proeza. Es importante destacar que Virgil, nacido en 1931, no era un desconocido en el país, a pesar de que había emigrado a mediados de la década del 40: había jugado con el Escogido brevemente en el torneo de béisbol profesional de la República Dominicana. Veamos ahora cómo “El Caribe”, principal periódico del país en ese momento, reseñó la proeza del montecristeño. Me limito a ese diario por la última razón apuntada y por razones de brevedad.

El 24 de septiembre de 1956, día siguiente al suceso, “El Caribe” no reportó absolutamente nada. El periódico, en su página 11, reportó el resultado del juego, teniendo como fuente la agencia de noticias Prensa Asociada: los Gigantes de New York, equipo de Virgil, perdieron 6-2 de los Filis de Filadelfia; se indicaron las anotaciones entrada por entrada y el nombre de los lanzadores y receptores de cada equipo (no se usaba publicar los box scores con la actuación detallada de cada jugador como ahora), y, por igual, de todos los otros juegos.

Además, en un recuadro aparte, patrocinado por una marca de ron de la época, se publicaron los resultados de todos los juegos del día anterior. Sin embargo, no se reportó que un dominicano, nacido en Monte Cristi 25 años antes, había figurado de séptimo en la alineación de los Gigantes y en la tercera base.

Más curioso todavía: el 25 de septiembre, el mismo rotativo encabezaba su página 11, primera de dos dedicada a deportes, con el siguiente titular a ocho columnas: “Gigantes de Nueva York compran contrato de Virgil”. Luego, un subtítulo indicaba: “Será el Primer Dominicano En Jugar en Grandes Ligas”.

Después, en el cuerpo de la información, fechada en Nueva York el 24 de septiembre y atribuida a un “Servicio Especial de EL CARIBE”, indicaba que Virgil “se ha convertido en el primer dominicano en vestir el uniforme de un conjunto de las Grandes Ligas”, pero no dijo nada sobre cuál había sido su actuación, aunque reseñaba su desempeño con el Escogido la temporada 1955-1956 y reportaba que volvería con ese equipo, entre otras cosas.

Así se enteraron los lectores de “El Caribe” de que Virgil había vestido “el uniforme de un conjunto de las Grandes Ligas”, pero no de cuál había sido su actuación. Por fin el jueves 27 de septiembre de 1956, un columnista de nombre Rafael Martorell, en su columna “El Deporte al Día”, bajo el título “El primero que llega”, ofrecía detalles de la actuación de Virgil: se fue de 4-0, al campo cometió un error y realizó dos outs e igual cantidad de asistencias y relataba otras circunstancias de su debut.

Ni editoriales ni primeras planas. Sin embargo, cuatro y medio después de su hazaña, el 7 de febrero de 1957, Virgil fue condecorado por el Gobierno con la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero (Decreto No. 2541 de esa fecha, Gaceta Oficial No. 8092). La condecoración fue otorgada considerando “los altos merecimientos del Señor Osvaldo Virgil”, aunque no indicaba la razón de estos.

En conclusión: el debut de Osvaldo Virgil no fue lo que se dice un acontecimiento, al menos a nivel del principal medio periódico dominicano de la época. Podemos intuir por qué, a la luz de la historia contada por Balaguer: al plan de Trujillo no convenían los héroes populares. Pero lo hecho por Virgil era demasiado grande como para pasarlo por alto. Por eso, aunque tardíamente, se reportó y no como una gran hazaña; por eso, también, la condecoración, varios meses después.

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Redacción Z Digital

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