El presidente de EE.UU., Donald Trump, admitió ayer domingo que Rusia ha logrado su objetivo de sembrar el "caos" en el sistema político estadounidense, pero culpó de ello a la oposición demócrata y a los responsables de la investigación sobre la trama rusa, e instó al FBI a centrar sus recursos en otros temas.

Trump criticó a sus aliados y sus opositores, pero no a Rusia, en una serie de tuits la noche del sábado y la mañana del domingo en los que reaccionó al debate que han generado los cargos impuestos el viernes contra 13 rusos por el fiscal que investiga la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones de 2016, Robert Mueller. 


"Si el OBJETIVO de Rusia era crear discordia, desestabilización y caos dentro de Estados Unidos, entonces, con todas las audiencias en comités, investigaciones y odio partidista, han triunfado más que en sus mejores sueños", escribió Trump.

"Se están partiendo de la risa en Moscú. ¡Hay que ser más listos, Estados Unidos!", agregó.

Unas horas antes, Trump había arremetido contra el Buró Federal de Investigaciones (FBI) por pasar "demasiado tiempo" en la pesquisa rusa en lugar de dedicarse a prevenir tiroteos como el del miércoles pasado en una escuela de Parkland (Florida), que dejó 17 muertos. 

"Muy triste que el FBI se perdiera las muchas señales que envió el autor del tiroteo en la escuela de Florida. Esto no es aceptable. Pasan demasiado tiempo tratando de probar que hubo conspiración rusa con la campaña de Trump, y no hubo conspiración. ¡Vuelvan a su trabajo esencial y hagan que estemos orgullosos!", tuiteó Trump.

El FBI admitió el viernes que erró al no haber seguido el protocolo oportuno cuando en enero recibió una llamada que alertaba de la agresividad de Nikolas Cruz, el autor del tiroteo. 

Según expertos en el funcionamiento del FBI, los recursos dedicados a Rusia no evitan que se vigilen otras amenazas, pero la crítica de Trump llega en un momento delicado para la reputación de esa agencia, muy criticada por el presidente y los republicanos por su supuesto abuso de poder en la investigación rusa.

Trump también cuestionó las palabras de su propio asesor de seguridad nacional, H. R. McMaster, quien este sábado dijo que, a la luz de la acusación presentada el viernes por Mueller, las pruebas de que Moscú interfirió en las elecciones son "irrefutables".

"Al general McMaster se le olvidó decir que los resultados de la elección de 2016 no resultaron impactados ni cambiados por los rusos y que la única conspiración fue entre Rusia y la corrupta H (Hillary Clinton)" y los demócratas, alegó Trump.

Antes y después de llegar al poder, Trump se ha mostrado escéptico sobre los informes de inteligencia de EE.UU. que indican que Rusia interfirió en las elecciones, y ha cuestionado sobre todo el hallazgo de que el objetivo de Moscú era ayudarle a ganar.

Su reacción a los cargos presentados el viernes por Mueller ha consistido en destacar que, según el Departamento de Justicia, la acusación no alega que las acciones de Moscú "alteraran el resultado" de las elecciones de 2016.

Trump también ha restado importancia al hallazgo de Mueller de que algunos de los rusos acusados interactuaron con estadounidenses asociados con la campaña del ahora presidente, dado que estos no se dieron cuenta de que estaban siendo manipulados.

El hecho de que Trump no denunciara explícitamente la supuesta injerencia rusa le ha generado críticas, que hoy quiso zanjar al subrayar que él "nunca" dijo "que Rusia no interfirió en las elecciones" de 2016.

"Dije: 'Puede que fuera Rusia, o China u otro país o grupo, o puede que fuera un genio de 180 kilos sentado en la cama y jugando con su ordenador'. El 'fraude' ruso fue que la campaña de Trump conspirara con Rusia. ¡Nunca lo hizo!", destacó el presidente.

Trump también desvió las culpas al expresidente estadounidense Barack Obama, y citó a un congresista demócrata, Adam Schiff, que esta semana opinó que el exmandatario podría haber hecho más en su estrategia contra los ciberataques rusos y de otros actores.

"Por fin (Schiff) tiene razón en algo. Obama era presidente, sabía de la amenaza (rusa), y no hizo nada", afirmó Trump.

En declaraciones a la cadena CNN, Schiff dijo ayer que sus reservas sobre las medidas que tomó Obama "no son una excusa para que este presidente no actúe" ante la interferencia rusa.

"(Trump) No puede acusar a otros cuando no está aplicando unas sanciones que el Congreso, de forma bipartidista, ha dicho que tienen que imponerse" a Rusia, denunció Schiff.