De no hablar a cantar. Ese fue el contundente testimonio de niños y niñas que recibieron sus certificados de egresados del Centro de Atención Integral para la Discapacidad (Caid), en un emotivo acto de "Mi apellido es Caid", que provocó lágrimas de alegría a padres y a otros participantes.

El director del Caid-Sdo, Moisés Taveras, destacó la iniciativa de la primera dama de la República, Cándida Montilla de Medina, por ser la plataforma que permite a familias constituir el legado de darles a los hijos e hijas la oportunidad de desarrollar sus potencialidades.

"La mejor noticia es que a partir de hoy estos niños y sus familias seguirán recibiendo apoyo con entrenamientos y capacitaciones desde el Servicio de Intervención Grupal y las charlas psicoeducativas abiertas al público", añadió el especialista en nota de Dicom.

Taveras dijo que "Mi apellido es Caid: identidad de nuestros egresados", no representa el cierre de una etapa, sino el cumplimiento de una meta. Muchas familias consideran al Caid como su segundo hogar.

"Ese sentimiento del deber cumplido que exhibimos hoy es producto de un trabajo en equipo, y ese equipo, sin dudas, no hubiese estado completo sin que ustedes, papás, mamás, tíos, y hermanos, abuelos, vecinos y cuidadores se involucraran de una manera activa como han hecho", expresó Taveras.

Los niños y niñas egresados recibieron certificados, un regalo funcional y recuerdos en fotografías y videos. Durante el acto fueron presentados videos con testimonios de familiares relatando la experiencia vivida en el Caid.

Además de Taveras, los certificados de egreso fueron entregados por Rosángela Mendoza y Mayra Ramos, encargada y supervisora de servicios de salud, respectivamente; así como Sandra Soto, encargada de terapia familiar.

Hace tres años algunos de estos niños fueron recibidos en el Caid sin poder expresarse verbalmente y con limitaciones para socializar, y al completar el plan terapéutico, con la integración de las familias, muestran notables avances.

En la parte artística niños y niñas egresados acompañaron a personal del Servicio de Terapias Complementarias a cantar y recitar poemas, motivando aplausos de los presentes.

La madre de uno de los niños egresados, Maridelsa Santos, fue reconocida por su activa participación en el Servicio de Intervención Grupal.

"Hemos estado aquí por tres años, mi niña ha tenido grandes logros en cuanto a comportamiento, ella no sabía decir nada cuando llegó aquí, ahora ella puede articular palabras, frases, y eso para mí significa una satisfacción grande", manifestó la señora Santos.

Y agregó: "Me llevo del Caid el trato y todo lo que aprendió (mi hija) aquí (...) cuando llegamos aquí, yo dije, que sí, este es el centro que ella necesitaba, y de verdad, no me equivoqué".