Caracas.- Cientos de opositores al Gobierno de Nicolás Maduro se enfrentaron este miércoles con miembros de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) en el oeste de Caracas, en medio de una protesta que inició de forma pacífica y derivó en violencia cuando las autoridades intentaron dispersarla.

El enfrentamiento es el segundo que ocurre entre opositores y los cuerpos de seguridad en la última semana en el oeste de Caracas, luego de la breve confrontación del pasado Jueves Santo.

Las autoridades han dicho que la oposición no puede marchar en previsión de incidentes hasta el oeste de Caracas -sede de las instituciones del estado-, pero esta vez la concentración se inició en esta zona de la capital.

Los opositores se congregaron por miles en tres puntos de las parroquias Caricuao, La Vega y El Paraíso -las tres en el extremo oeste de Caracas- para denunciar un golpe de Estado al Parlamento, que controla la oposición, y manifestarse contra la crisis económica que azota al país y que achacan a las políticas de Maduro.

Cerca de las 10.00 hora local (14.00 GMT) las tres concentraciones se unieron en El Paraíso, una zona residencial de clase media, donde esperaban el primer vicepresidente del Parlamento y coordinador encargado del partido Voluntad Popular (VP), Freddy Guevara, y Lilian Tintori, la esposa del opositor encarcelado Leopoldo López.

Los manifestantes iban vestidos mayoritariamente con prendas blancas y corearon consignas contra el presidente de Venezuela, al que algunos, como la terapeuta de 50 años Thaís Benítez, pidieron la renuncia y la convocatoria a elecciones regionales.

"Yo marcho por tanto abuso contra la Constitución", aseguró Benítez a Efe.

Cuando los opositores intentaron marchar hasta la Autopista Francisco Fajardo para llegar hasta la sede de la Defensoría del Pueblo, a la que reclaman que tome posición tras dos polémicas sentencias del Supremo contra el Parlamento, fueron repelidos con gases lacrimógenos disparados desde tanquetas.

"No corran, no está pasando nada que no haya pasado antes", pidió Reinaldo Díaz, concejal de la capitalina localidad de El Hatillo y dirigente de VP.

Más adelante Freddy Guevara se dirigió a los manifestantes y los instó a la "resistencia pacífica" y a intentar cruzar hasta la autopista "con las manos arriba".

"Las bombas (lacrimógenas) no matan", insistió.

Con todo, la GNB impidió el paso de los opositores a la autopista cada vez que lo intentaron, lo que desencadenó fuertes choques.

Los enfrentamientos se suscitaron en tres zonas que ofrecen acceso a la autopista y duraron cerca de seis horas.

Algunos manifestantes lanzaron cohetes de fuegos artificiales y botellas rellenas con pintura hacia los vehículos blindados de la GNB en un intento por inutilizarlos, aunque no lo consiguieron.

Cerca de la popular Plaza Madariaga de El Paraíso, un contingente de la GNB arrojó centenares de bombas lacrimógenas a los manifestantes, que respondieron con piedras y armaron barricadas.

A pesar de la violencia, los más jóvenes no abandonaron la concentración en su "lucha" por "un mejor país para todos", dijo a Efe el estudiante de 20 años Pablo Giannarresi.

"No sé cómo era el país antes, pero con (el fallecido Hugo) Chávez y con Maduro la economía del país se fue a pique", añadió Giannarresi.

La confrontación alcanzó un punto álgido cuando una docena de manifestantes acorralaron a dos agentes de la GNB, les despojaron de sus escudos protectores y se apoderaron de una tanqueta que pretendieron quemar y que luego fue recuperada por las fuerzas de seguridad tras arrojar más gases lacrimógenos.

La comerciante de 26 años María Rojas condenó la actuación de las fuerzas de seguridad y pidió que "el mundo tome acciones" por la situación en Venezuela, que considera grave.

Además, Rojas instó a Maduro a tomar nota de los "ríos" de opositores que se manifiestan en su contra en las calles de todo el país.

"Maduro debería permitir que el pueblo elija, que mire que la gente en las calles está vestida de blanco y no de rojo (color que identifica al chavismo)".

La manifestación en El Paraíso se dispersó finalmente pasadas las 16.00 horas locales (20.00 GMT), cuando entró en acción una brigada motorizada de la GNB.

A pesar de la violencia, en esa zona no se reportaron heridos ni detenidos, aunque Efe constató que dos personas se desmayaron tras inhalar gases lacrimógenos.