El 48 % de las personas que migraron desde países de América entre 2012 y 2015 optó por Estados Unidos y Canadá como su destino, según un informe publicado este lunes en Washington por la OEA y la OCDE.

En ese mismo período, el 34 % eligió las regiones de Latinoamérica y el Caribe y un 18 % Europa, de acuerdo con el "IV Informe Migración Internacional en las Américas de 2017"

En total, 7,2 millones de personas emigraron en ese periodo procedentes de países de América. 

El trabajo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también refleja el crecimiento de las peticiones de asilo en territorio americano, en el que se incrementaron en un 83 %entre 2013 y 2015, hasta las 184.000 solicitudes.

Esta cantidad apenas supuso el 6 % del total a nivel mundial, donde el aumento fue de un 187 % en el mismo tramo, debido sobre todo a los conflictos en Siria, Afganistán e Irak. 

De los potenciales refugiados en América, el 56 % correspondía a personas provenientes del propio continente y se incrementaron en un 7 % respecto a 2013.

Los mayores emisores de estas peticiones de asilo eran originarios de México, con un 29 % del total en el hemisferio; de Colombia (13 %); El Salvador (12 %); Haití (12 %) y Guatemala (10 %).

En América, destacó en 2015 el aumento de los inmigrantes llegados a las regiones de Latinoamérica y el Caribe (LAC), que crecieron en un 11 % y supusieron el 20 % de la inmigración total recibida en países del hemisferio.

La región registró 880.000 inmigrantes en ese ejercicio, un aumento de 365.000 personas respecto a 2010.

Este incremento se enmarca en otro más moderado en el continente al completo, en el que la inmigración alcanzó un 6 % más que en 2014 y se vio reforzada por una mayor subida en los países de Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-, donde fue del 13 %.

La migración en el continente continúa siendo "intrarregional" para la mayor parte de los países, que ven como la mayoría de las personas que llegan a su territorio proceden de estados del mismo hemisferio, con la excepción de Estados Unidos y Canadá, donde hubo un mayor flujo de asiáticos.

En este sentido, destaca la importancia de los acuerdos comerciales internacionales, como el de Mercosur, cuyos países vieron cómo el 75 % de la inmigración del hemisferio provenía de los demás países del bloque en 2015.

Respecto a la inmigración a Estados Unidos, los niveles de aquellos procedentes de México aún no alcanzaron los niveles previos a la crisis económica de 2008, que se situaron en unos 100.000, y quedaron en 2015 en cerca de la mitad de esa cifra.

Sí que se percibió un aumento de un 32 % de la inmigración autorizada de mexicanos, por lo que se deduce una importante caída en la no autorizada.

Por su parte, un tercio de aquellos procedentes de América que permaneció en España en algún momento entre 2002 y 2016 había dejado ya el país en 2015.

Esta cifra de quienes abandonaron España hasta 2015 varía según las regiones y los países, ya que en el caso del Caribe fue de un 20 %, pero llegó hasta el 40 % para bolivianos, brasileños, chilenos, mexicanos y paraguayos.

Según el informe, en los últimos 15 años el total de inmigrantes residentes en países de Latinoamérica y el Caribe creció un 45 %, 2,6 millones de personas, mientras que esta subida fue de un 34 % en Estados Unidos y de un 30 % en Europa.