Mercedes-Benz (China) comenzó el viernes pasado a llamar a revisión a 39.458 coches importados en China a causa de problemas en la dirección asistida y los módulos de control del motor, según la autoridad de calidad del país.

La Compañía de Ventas de Automóviles de Mercedes-Benz (China) ha presentado un plan para llamar a revisión a más de 32.000 coches de clase GL y vehículos SUV de las clases GSL y GLE manufacturados entre septiembre de 2015 y junio de 2016, según la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena.

Los conectores para los módulos de control de dirección asistida de estos coches no están sellados, por lo que la humedad podría interrumpir la transmisión de la señal y provocar fallos en los dispositivos de dirección asistida.

La empresa también empezó a llamar a revisión más de 7.300 SUV GLE fabricados entre febrero de 2015 y abril de 2017 debido a defectos de software en los módulos de control del motor que podrían conducir a que el vehículo se cale.

La compañía se comprometió a reemplazar las piezas defectuosas y actualizar el software de los vehículos afectados, señaló dicha administración.