A pesar de lo que muchos creen, el envejecimiento comienza después de los 25 años cuando la piel comienza a perder la capacidad de producir colágeno y elastina porque la renovación celular se hace más lenta.

Como el envejecimiento es constante y el órgano principal que lo refleja es la piel, existen varias técnicas, tratamientos y procedimientos sin cirugía que ayudan, no a eliminar el envejecimiento porque es imposible, sino hacerlo más pausado.

"El problema es que antes nos íbamos a tratar una arruga pero no entendíamos la anatomía del rostro y lo más importante la anatomía del envejecimiento que no solo se da en la piel, hay retracción ósea, hay laxitud de la musculatura, hay pérdida de la grasa y lo último que viene es la piel", expresa Romy Campos, médico especialista en estética.

Campos dijo que en la actualidad en eso es que se enfoca la estética, no solo en la piel, sino ir más profundo. Para esto se hace lo que se conoce como reposición de volumen, un abordaje global con diferentes técnicas y tratamientos que ayudarán a las personas verse más relajadas.

En el caso del escote, indica la galeno, se pierde, además del volumen, grasa y la turgencia del músculo que lo sostiene. Para esta parte del cuerpo se utilizaría el ultrasonido de alta intensidad focalizado, también conocido como ultherapy, que ayuda a la generación de colágeno sin generar lesión en la piel.

La médico indicó que además se le aplica vitamina. "Después que mejora la parte interna de la fuerza, uno empieza a trabajar lo que es la turgencia de la piel con oligoelementos y ácido hialurónico de generación", detalla.

Esto ayudará a aumentar la absorción de agua y mejorar la hidratación. Para quienes presenta lentigo (manchas por el sol que aparecen con el tiempo) se le combina el peeling con tópicos. "Sin son lentigos establecidos, se trabaja para borrarlos con plexr, el generador de plasma", precisa durante su intervención en La Receta Médica.

Afirma que antes el cuello era el delator de la edad, puesto que las personas solo se centraban en el rostro. Para devolverle su volumen, primero se analiza si hay laxitud muscular o laxitud de piel, aunque por lo general se dan los dos: "Si tienes unos músculos que están muy tensos, que cuando hablas se te marcan como líneas, se pueden relajar con toques de toxina botulínica".

En el cuello y la línea mandibular se puede utilizar radiofrecuencia o ultherapy para una estimulación más profunda. "Ahí hacemos una estimulación intrínseca pero profunda, analizamos la parte de un platisma bien fuerte, unas cuerdas del esternomastoideo que se marquen demasiado, entonces, ahí uno va viendo de dónde viene el problema y uno lo va suavizando", sostiene.

De igual forma, se aplica vitamina en el lugar con dermapen, y no con inyección. "Ahí estamos trabajando, quitándole peso de la piel que está de más, hacemos fortaleza de lo que es ese músculo, relajamos las banditas que se noten mucho y le ponemos su vitamina", dice.

Después de ese proceso, se utilizan los hilos tensores que van por debajo de la piel, como un gran aliado, para reponer el tejido. 

Especifica que todos estos procedimientos hay que hacerlo de forma gradual, puesto que puede haber más de 30 años de envejecimientos acumulados.