La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo este martes que 2.065 yemeníes murieron por cólera desde que estalló el segundo brote en el país a finales de abril, y cifró en más de 646.000 los casos registrados desde entonces.

El portavoz de la OMS Tarik Jasarevic señaló en la rueda de prensa bisemanal de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra que el número de casos bajaron en algunas áreas afectadas por el brote pero aumentó a su vez en otras, por lo que "estamos lejos de que haya acabado" la crisis de cólera en Yemen.

Afortunadamente la tasa de mortalidad se sitúa en el 0,32 %, lo que significa que "más del 99 % de los contagiados se recupera del cólera", explicó.

No en vano, calificó de difícil responder al brote actual ante el conflicto en el país, donde unos 15 millones de yemeníes no tienen acceso a servicios de salud básicos y el 50 % de los hospitales y centros de salud no funcionan o solo lo hacen parcialmente.

Además unos 30.000 trabajadores de salud no recibieron sus salarios en más de un año y 16 millones de ciudadanos tienen problemas para acceder a agua potable, lo que "es obviamente una de las razones por las que se expande el cólera", recalcó Jasarevic.

La OMS y sus socios instalaron unos 1.300 centros de tratamiento en el país para luchar contra el cólera.

"Sabemos todos que solo la paz puede restaurar los sistemas de salud. Si no hay una solución pacífica al conflicto, los yemeníes seguirán sufriendo enfermedades y la muerte", afirmó.

El Yemen es escenario de un conflicto entre los rebeldes hutíes y sus aliados y las fuerzas leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, que cuenta con el apoyo de una alianza militar encabezada por Arabia Saudí. 

Foto: archivo