Canadá afirmó hoy que no seguirá a Estados Unidos en reconocer a Jerusalén como la capital del Estado israelí y dijo que la situación de la ciudad sólo se puede resolver "como parte de un acuerdo general del conflicto palestino-israelí".

Tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que también confirmó el traslado de la embajada estadounidense de Tel-Aviv a Jerusalén, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, emitió un comunicado en el que reafirmó el mantenimiento de la política canadiense.

"Canadá es un firme aliado y amigo de Israel y un amigo del pueblo palestino. La posición de Canadá es que el estatuto de Jerusalén sólo puede ser resuelto como parte de un acuerdo general del conflicto palestino-israelí", afirmó Freeland.

La embajada de Canadá en Israel está situada en Tel-Aviv.

"Estamos comprometidos con firmeza con el objetivo de una paz global, justa y duradera en el Oriente Medio, incluida la creación de un Estado palestino que exista en paz y seguridad junto con Israel. Pedimos calma y seguimos apoyando la creación de las condiciones necesarias para que las partes encuentren una solución", añadió.

Pero varios grupos judío-canadienses aprovecharon la declaración de Trump para que Ottawa cambie su postura y reconozca Jerusalén como la capital de Israel.


El Centro para Israel y Asuntos Judíos aplaudió en un comunicado el cambio de política de Washington y afirmó que "siempre hemos mantenido que Canadá debería reconocer formalmente Jerusalén como la capital de Israel".