Bolivia espera que en 2018 mejoren sus relaciones con Estados Unidos, tras años de desencuentros con el encargado de Negocios de la embajada estadounidense en La Paz, Peter Brennan, que se despidió hoy cordialmente pero sin honores.

"Esperemos que el 2018 realmente podamos tener un diálogo de respeto en todos los aspectos", aseveró el canciller de Bolivia, Fernando Huanacuni, en referencia a lo que espera del sucesor de Brennan, que será Bruce Williamson.

El encargado de Negocios es el máximo representante de la legación estadounidense en Bolivia desde 2008, cuando el presidente del país, Evo Morales, expulsó al entonces embajador en La Paz Philip Goldberg, acusándolo de conspirar contra su Gobierno.

Huanacuni, en declaraciones a los medios, contó que el saliente encargado de Negocios, en el cargo desde 2014, le manifestó que hubiera querido "profundizar más" las relaciones entre ambos países, tarea que ahora le tocará a su sucesor.

Por ello, manifestó su deseo de que a partir del próximo año mejoren las relaciones bilaterales "en todos los aspectos, político, comercial, social, migratorio, etc.".

Huanacuni resumió que la relación con Brennan fue de "exabruptos lamentables", pero en lo futuro su país seguirá planteando a Estados Unidos un trato "no de sumisión, sino de respeto".

"Eso es lo que decimos siempre a Estados Unidos. No puede continuar con esa hegemonía, injerencia, sino una relación bilateral con respeto", aseveró el ministro de Exteriores boliviano.

Brennan, que en los siguientes días dejará el país andino, se irá sin honores diplomáticos, reservados para aquellos funcionarios que "hayan destacado en profundizar en las relaciones con Bolivia", aseguró el canciller.

El responsable de Exteriores hizo estas declaraciones tras el tradicional saludo protocolario de final de año a embajadores y representantes de organismos internacionales en Bolivia.

Huanacuni y Brennan se abrazaron cordialmente durante el acto, tras una relación tensa entre el Gobierno boliviano y el encargado de Negocios saliente.

El Gobierno de Morales lanza repetidamente acusaciones de supuesta injerencia y conspiración en asuntos internos por parte de representantes diplomáticos de Estados Unidos.

El gobernante boliviano en noviembre acusó a Brennan de proporcionar información a la oposición sobre casos de corrupción y narcotráfico, para dañar la imagen del Ejecutivo que preside.

El último desencuentro sucedió la pasada semana luego de que el Departamento de Estado norteamericano instara a Morales a declinar una nueva postulación presidencial en 2019.

Un fallo del Tribunal Constitucional de Bolivia habilita a Morales a un cuarto mandato consecutivo, pese al límite de dos establecido en la Carta Magna y aunque los bolivianos rechazaron esa posibilidad en un referéndum en 2016.