El Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco de Desarrollo del Caribe (CDB) comprometieron una línea de financiación de 24 millones de dólares para contribuir a la reconstrucción en el Caribe tras los recientes huracanes.

Las dos entidades explicaron en un comunicado que la iniciativa pretende "apoyar inversiones en proyectos de reconstrucción de infraestructura".

El acuerdo, dado a conocer en el marco de la Cumbre del Clima de Bonn (COP23), complementa a los 120 millones de dólares aprobados en mayo por el BEI dentro de un plan de mitigación de los efectos del cambio climático.

El objetivo central de esta línea de financiación es fomentar una reconstrucción más sólida de infraestructuras, teniendo en cuenta los riesgos derivados del cambio climático y el análisis de vulnerabilidades, así como la sostenibilidad de los proyectos.

El vicepresidente del BEI, Jonathan Taylor, aseguró que la entidad europea está comprometida en su asociación con el CDB para "apoyar los proyectos resistentes al cambio climático en el Caribe y para ayudar a encarar adecuadamente los retos relacionados con el calentamiento global".

Por su parte, el presidente del CDB, Warren Smith, indicó que la "temporada de huracanes de 2017 fue una de las más devastadoras que el Caribe ha experimentado", algo que subraya "la urgente necesidad" de la región para financiación que apoye proyectos resistentes.

El BEI ha financiado proyectos de desarrollo en el Caribe por 1.600 millones de euros (1.866 millones de dólares) y, según su comunicado, es la entidad financiera multilateral que más ha apoyado la lucha contra el cambio climático, con ayudas por valor de 19.000 millones de euros (22.162 millones de dólares) en 2017.